OTRA PASTORAL ES URGENTE Y NECESARIA (por Ángel Manzo M).

Emaus-pastoralUna propuesta pastoral a partir de Lucas 24,13-35

Hace pocas semanas conversé con miembros de una iglesia, quienes habían sido puestos en disciplina porque “desobedecieron al pastor”. Escuchar cosas como estas en pleno siglo XXI, nos hacen considerar que muchas cosas han cambiado, pero otras no. Aun se cultivan prácticas de exaltación a la figura pastoral como una especie de ungido en que se concentra toda la manifestación de la divinidad; pasando por alto el hecho de nuestra humanidad.

Una cosa es el respeto que todas las personas merecen por el hecho de ser personas, y otras poner dar una sobrevaloración por efectos de un cargo. Se nos ha enseñado a amar y respetar a nuestros pastores; pero jamás ponerlos en un lugar que no les compete. Por estas fechas conmemoramos la Reforma Protestante, el próximo año se conmemorarán los 500 años; uno de los postulados de este movimiento fue el recordarnos que el ministerio es una gracia de la que participan todos los creyentes, esto de definió como el sacerdocio universal de los creyentes.

Hoy la figura del pastor/a no tiene la misma relevancia que antes; hoy se desconfía de ellos como los que sacan plata a la gente, abusan de los demás, manipulan para su beneficio, o se llevan alguna que otra hermanita de la iglesia. Esta imagen tan desgastada del pastor hoy se ve confrontada por la academia que encuentra a pastores sin formación académica, incapaces de poder dialogar más allá de la repetición de versículos, y a veces tachados como “atrasa pueblo”.

Lo cierto es que para ser francos, esa idea del pastor como empresario, como cuidador del mal que puede suceder a las ovejas, esa imagen del ungido al que nada se le puede señalar; no responde a los tiempos que vivimos. Urge si un ministerio pastoral, pero menos centrado en una persona, y más asumido como una labor del cuerpo, la iglesia misma tiene un rol pastoral. Por otro lado, creo que es urgente y necesaria otra pastoral. En esta fecha que se conmemora el día de los pastores, quisiera ofrecer una propuesta pastoral a partir de Lucas 24, 13-35.

El texto debe ubicarse en el contexto de la resurrección y el renacer de la esperanza que unos caminantes parecen haber perdido, ellos  “están tristes”; he aquí una clave pastoral: El quehacer pastoral hoy no debe caracterizarse por pretender saberlo todo u obsesionarse con la doctrina, sino centrarse en dar esperanza, esa es la gran necesidad de las personas hoy. El autor pone la escena en movimiento, pues Lucas es el teólogo del camino: “Ese mismo día, dos de ellos iban de camino a una aldea llamada Emaús”, también se dice que estos dos hablaban y discutían entre sí.

En ese escenario acontece la intervención pastoral de Jesús resucitado:

  1. En esas circunstancias, según Lucas Jesús “mismo se acercó y los iba acompañando”. Esto es lo que llamo una pastoral del acercamiento y acompañamiento, como lo indican los vs.15-16. Hoy no hay cabida para esa distancia con la que se construyó mucha pastoral; menos una pastoral que daba recetas, “haga esto” o “aquello”. En el siglo XXI el quehacer pastoral debe hacerse desde el acercamiento; esperar que la gente venga a su oficina a buscarlo ya pasó. Por otro lado, el tema del acompañamiento implica un proceso de seguimiento. Y en esto vale señalar algo, a veces los pastores somos buenos iniciando algo, pero darle seguimiento y ver cómo se desarrolla el proceso es en ocasiones la parte más débil en nuestra gestión. Jesús se acercó y los acompañó.
  1. Las preguntas como recurso terapéutico vs.17-24. El fuerte del relato de Lucas está en las preguntas que hace Jesús, y las respuestas. Parecen preguntas ingenuas u obvias, pero son preguntas terapéuticas, de catarsis. La tarea pastoral hoy consiste en que las personas saquen de sí mismas sus dudas, frustraciones, angustias, incomprensiones. La gente no espera un sermón, sino preguntas que lleven a las personas liberarse de los sentimientos que las abaten. Con las preguntas de Jesús los caminantes sacan todo el peso que les acompaña en su camino. Quizás como pastores deberíamos especializarnos más en hacer preguntas, antes que dar respuestas.

En el quehacer pastoral de los últimos años me he dado cuenta que a los pastores les gusta hablar; y la gente hoy poco busca respuestas, más quieren ser escuchadas. Hay tantos medios de comunicación pero se vive más desconectado que antes.

  1. Ahora bien, ¿esto significa que nuestra tarea pastoral consiste en solo escuchar?, claro que no, el escuchar es parte importante, hay lugar para hablar. Nuestro hablar debe ser desde el discernimiento del corazón y la necesidad de explicaciones a la angustia del corazón vs.25-27. Jesús pudo decir a los caminantes: “Su corazón es insensato para entender lo que han dicho los profetas”. El uso de las Escrituras aquí tiene que ver con que éstos caminantes disciernan el proyecto de Dios, que las cosas no son como ellos imaginan. Que Dios puede actuar en su soberanía, es la forma como a Dios agradó salvar a los hombres, Pablo diría por medio de la locura de la predicación, y en este caso ese que murió pero ha resucitado, por ello hay esperanzas.

Hoy no tiene lugar la hermenéutica de la correlación, donde a cada cosa que pasa en la vida se le busca un versículo bíblico. Hace falta una hermenéutica teológica, capaz de interpretar en accionar de Dios en medio de la incertidumbre humana, donde muchas veces no hay respuestas.  ¿Qué le puede decir a usted a una madre que pierde a su hija de 16 años asesinada y violada por tres hombres? ¿Cómo explicar que lo sucedido en Pedernales no corresponde a la acción de un Dios malvado que por los pecadores castiga a los inocentes? ¿Cómo acompañar a una familia que intenta tener un hijo pero es la tercera vez que fracasa en el intento?

  1. La magia de compartir el pan vs. 30-31a; es interesante lo que sucede en el momento que invitan a Jesús a quedarse con ellos, bueno lo obligan dice Lucas. Y mientras está entado a la mesa, toma el pan, lo bendice y lo parte para dar a cada uno. En este acto litúrgico de partir el pan, hay algo mágico. En este partir y dar el pan ellos se dan cuenta que Dios no lo ha desamparado, y reconoce la presencia de Dios.

La pastoral hoy tiene que recuperar el elemento simbólico que nos permita construir signos de la presencia de Dios. La pastoral hoy se hace en torno al café, al encebollado, en el marco de la mesa, cuando al compartir podemos reconocer que Dios está entre nosotros acompañándonos sin darnos cuenta muchas veces. Ese dar del pan, símbolo del “darse” por el hermano en su situación se puede transformar en un valioso símbolo de la presencia divina.

  1. El poder de desaparecer vs.31b. Esta propuesta pastoral me encanta. ¿Cuál es el fin de la tarea pastoral? ¿Qué las personas nos sigan, dependan de nosotros o sigan al Señor y aprendan a caminar con él? Cierta pastoral de la dependencia ha hecho mucho daño, formando creyentes inmaduros, incapaces de asumir la vida cristiana desde sus propios compromisos, o generando esa terrible dependencia en que “sin el pastor no hay salvación”.

 

Es importante considerar como en el relato después que los caminantes reconocen a Jesús “él desapareció de su vista”.

A veces esto no es fácil de asimilar, especialmente cuando nos acostumbramos a estar rodeados de los discípulos, que nos llamen, nos pregunten, vengan a buscarnos; son cosas que nos hacen sentir bien y nos permiten considerar lo importante que somos en la vida de los demás. Pero cuando ya no nos buscan, ya ni sabemos nada de los discípulos, nos frustramos quizás. Como los padres que cuando el hijo o la hija salen de casa, ni más regresa. Pero eso es bueno, si los discípulos ya no regresan es bueno, porque significa que han aprendido a caminar con Jesús. Si nuestros hijos salen de casa y ya poco nos visitan, significa que ya no dependen de nosotros, hemos hecho bien la tarea. Pero cuando los hijos son unos holgazanes que todavía dependen de los padres estando en edad de desarrollarse, significa que algo no hicimos bien.

La meta de esta pastoral que propongo es desaparecer para que los discípulos sigan su camino en dependencia de Dios, no nuestra.

*……….

El quehacer pastoral es un los diversos ministerios que desarrolla la iglesia, no se centra solo en la figura de una persona; sin duda Dios usa a personas llenas de su gracia; pero la gestión pastoral es propia de la tarea de la iglesia que se asume como cuerpo de Cristo. Esta tarea es urgente y necesaria, una pastoral de la cercanía y el acompañamiento, de las preguntas como recurso terapéutico, del discernimiento de las frustraciones del corazón. Una pastoral que se haga desde el compartir el pan, y sobre todo con la capacidad, el poder de aprender a desaparecer cuando es necesario, a fin de empoderar y promover el desarrollo maduro del discípulo.

312374_532824553428836_899683612_n

 

Autor: Ángel Manzo M. Rector del Seminario Bíblico Alianza, de la Alianza Cristiana y Misionera del Ecuador

Fecha de Publicación: 25 de octubre del 2016

Anuncios

MANUAL DE FUNCIONES PARA PASTORES Y LÍDERES ECLESIALES

predicadorIntroducción.
María leyó en el periódico que necesitaban una secretaria ejecutiva bilingüe en una importante Compañía de la ciudad. Sin dudarlo envió su curriculum al igual que decenas de candidatas, era la oportunidad que estaba buscando. En un par de días recibió la llamada esperada, debía presentarse el día y hora señalada para una entrevista con el encargado de contratar personal. Así lo hizo, se vistió de manera formal y profesional, quería dar una buena impresión.

El señor Pérez estuvo con ella 60 minutos, tiempo en el cual le dejó en claro cuál era la descripción del cargo, el perfil que la empresa buscaba, los requisitos para optar al puesto, ante quien era responsable, los horarios de trabajo, privilegios, deberes, honorarios y por supuesto las tareas que la secretaria ejecutiva bilingüe debía realizar, eso claro está, si María quedaba contratada. El señor Pérez quería asegurarse que las candidatas -entre ellas nuestra María-, entendieran bien lo que la Organización esperaba de ellas, por eso les leyó a cada una detalladamente el MANUAL DE FUNCIONES PARA SECRETARIA EJECUTIVA BILINGÜE. El hábil entrevistador quería asegurarse de contratar a alguien que supiera cuál era su trabajo, y para ello era clave que supieran en qué mismo consistía el puesto.

María fue contratada y hoy se desempeña feliz en su puesto de trabajo. Ella sabe perfectamente lo que debe hacer, ella conoce sus tareas porque le entregaron un manual de funciones con especificaciones claras.

1. Iglesia y Organizaciones.
Amigos, sé bien que algunos no les gusta que comparemos la Iglesia con una empresa, compañía o entidades similares, jamás ha sido mi intención ponerlas en el mismo nivel, pero… ¿no debemos imitar lo bueno y rechazar lo malo? (1ª Tesalonicenses 5:21); ¿Por qué entonces no aprender esta buena conducta organizacional, es decir, entregar un manual de funciones con especificaciones claras a nuestros pastores, ministros y líderes eclesiales? ¿no nos ahorraríamos dolores de cabeza, confusiones, malos entendidos, frustraciones, expectativas demasiado altas y falta de productividad laboral? Y es que una cosa es cierta: El oficio pastoral es una vocación noble y honrosa, sí, pero también es un trabajo. Las personas que por misericordia divina ejercemos este cargo sabemos que no estamos en la pastoral por hobby, por que no tenemos nada mejor que hacer o porque simplemente nos sobra tiempo. Todo pastor/a experimentado podrá afirmar que el pastorado es un trabajo pesado, gratificante en muchos aspectos, pero con cargas horarias, académicas, emocionales, afectivas y hasta sicológicas, es con todas sus letras un EMPLEO. ¿No sería mejor conocer bien -antes de aceptar este empleo divino-, cuáles son la descripción del cargo, perfil del candidato, tareas a realizar, deberes y privilegios? Sin embargo, dentro del mundo cristiano evangélico son muy pocas, insisto en esto, muy pocas las iglesias que cuentan en sus archivos con un “Manual de Funciones para el cargo de Pastor”. Y esto no sólo ocurre con los cargos de pastor, lo mismo se da -en algunas denominaciones o corporaciones-, para los cargos de Supervisores, Presidentes, Obispos, Superintendentes o como se llame el cargo gerencial de esas organizaciones.

Ojo, no escribo con el afán de criticar, apuntar con el dedo o poner en indisposición a quienes ejercen autoridad sobre las iglesias de nuestro Señor Jesucristo, antes bien creo firmemente el dicho que reza: “Si no eres parte de la solución eres parte del problema”. No quiero ser problema, quiero ofrecer soluciones, nada más.
pastor

Recuerdo cuando trabajé en SEMISUD, en Quito, Ecuador. El Director de aquella época -Dr. David Munguia-, tuvo la genial idea de elaborar un Manual de Funciones para todo el personal, contratando para ello a un experto que nos asesorara (si bien ya existían documentos previos pues el Dr. David Ramírez había hecho lo propio). Algunos colegas se resistieron, otros no brindaron mucha colaboración, pero la mayoría estábamos deseosos de seguir las directrices del asesor (los cambios siempre asustan a las personas). Al cabo de un año de trabajo todos los departamentos contaban con manuales de funciones. Debo decir -modestia aparte-, que las carpetas quedaron impecables. Ahora sí podíamos saber a ciencia cierta qué se esperaba de nosotros como trabajadores del seminario no por lo que “oralmente habíamos oído”, sino por lo que el documento maestro dictaba. El Manual de Funciones incluyó a todo el personal, desde los jardineros, personal de servicio, hasta docentes, secretarias y Presidente… fue un trabajo arduo, pero edificante. El SEMISUD entró con esto al nivel de “Organizaciones Inteligentes”.

2. Manual de Funciones, ¿Qué es? – Definición.
“Es un instrumento de trabajo que contiene el conjunto de normas y tareas que desarrolla cada funcionario en sus actividades cotidianas y será elaborado técnicamente basados en los respectivos procedimientos, sistemas, leyes y que resume el establecimiento de guías y orientaciones para desarrollar las rutinas o labores cotidianas, sin interferir en las capacidades intelectuales, ni en la autonomía propia e independencia mental o profesional de cada uno de los trabajadores u operarios de una empresa ya que estos podrán tomar las decisiones más acertadas apoyados por las directrices de los superiores, y estableciendo con claridad la responsabilidad, las obligaciones que cada uno de los cargos conlleva, sus requisitos, perfiles, incluyendo informes de labores que deben ser elaborados por lo menos anualmente dentro de los cuales se indique cualitativa y cuantitativamente en resumen las labores realizadas en el período, los problemas e inconvenientes y sus respectivas soluciones tanto los informes como los manuales deberán ser evaluados permanentemente por los respectivos jefes para garantizar un adecuado desarrollo y calidad de la gestión” (citado de http://www.buenastareas.com/…/Definici%C3%B3n…/24979571.html).

3. El Manual de Funciones para el Cargo de Pastor de Iglesia, ¿es posible esto?
Al igual que las empresas, compañías, firmas u organizaciones seculares, la Iglesia cuenta con un Manual de Funciones claro, específico y comprobadamente eficaz para el trabajo de Pastor, nomás que a veces lo obviamos. Lo único es saber dónde buscar y por supuesto aplicar, ¿ya sabe a qué me refiero verdad?. La diferencia está en que nuestro Manual de Funciones (La Biblia) fue elaborado por el CEO por excelencia, el Jefe de los Jefes, el Líder Supremo que bien sabe cuáles son nuestras capacidades humanas, y por tanto nos envío este potente manual; pero además nos dio como compañero de trabajo a Uno que nos ayudaría en todas las tareas pesadas, me refiero al Paracletos divino, el Espíritu Santo. O sea que contamos no sólo con las instrucciones necesarias para hacer un buen trabajo, tenemos también el respaldo de un “partner” que nos asesora y guía siempre, ¿qué mejor? Entonces…, ¡no hay excusas para ser un buen pastor! Simplemente leamos las instrucciones.

4. ¿Para qué sirve un Manual de funciones para el Pastor y/ó Líder Eclesial?              Pregúntele a cualquier trabajador  si es mejor saber lo que debe hacer en su trabajo con total certeza o más bien guiarse por su propio instinto, por lo que cree debe hacer o por lo que ha escuchado de otros. La mayoría responderá que prefiere saber qué debe hacer. El manual de funciones ayuda y mucho, porque provee las directrices exactas que guiarán al pastor hacia lo que se espera de él como trabajador. Y es que con mucha frecuencia nos encontramos con ministros que “hacen cosas que no corresponden a su oficio, o dejan de hacer otras que deberían hacer”, ¿por qué ocurre esto? Porque la gran mayoría se pone a pastorear primero sin estudiar a fondo qué mismo es esto de ser pastor, sus implicancias, las tareas que debe hacer y cómo debe hacerlas. Pero seamos justos, también existen muchos pastores que acuden a centros de entrenamiento (seminarios, institutos, talleres, capacitaciones) para adquirir más herramientas. ¿No sería bueno que en dichos centros de estudios se les diera a los pastores las bases sobre qué debe hacer un ministro en el ejercicio de sus funciones? ¡Claro que sí! Y de hecho, muchas de estas Casas lo hacen. Un manual de funciones es tan necesario como práctico, no descartemos la idea.

5. Cuidado con “encajonarnos”.Jimmy Zambrano
Un asesor que leyó este artículo me hizo unas buenas observaciones por interno, lo cual agradezco inmensamente. Una de ellas fue: “cuidado con ignorar las dinámicas pastorales”. Y cito textualmente: “Aunque tengamos orientaciones, estrategias, buenas intensiones, el trabajo pastoral no debe ser concebido en términos cartesianos, es decir, de forma inerte y perpetua sino siempre abierta al cambio, al futuro y a lo impredecible” (Jimmy Zambrano, Ecuador). ¡Qué cierto es! Si bien un manual de funciones para el trabajo pastoral sería excelente, éste debe elaborarse con cuidado y teniendo en cuenta lo variable, creativa y adaptable de esta vocación. Así entonces el manual de funciones debería ser más bien una especie de “lineamientos generales” que orienten el ejercicio del pastor en su función, pero que de ninguna manera lo encuadren, limiten y paralicen. Las normativas son buenas, pero con mesura, hay que dar espacio a la creatividad.

EL MANUAL (ensayo)

Presento a ustedes un ensayo de cómo podría ser un Manual de Funciones para el cargo de Pastor de una iglesia local. Sin embargo, mi buen amigo Jimmy Zambrano, a quien reconozco experto en organización curricular, podría ayudarnos mucho más en esto. Pero también Rolando Quiroga, Presidente de Strategic Management y Director para Sudamérica de Planificación Estratégica de la IDD también podría asesorarnos mejor que yo.

Aquí va un Bosquejo de Manual de Funciones para Pastor Local.

A. Nombre de la Organización: Iglesia local, Denominación, Corporación, Ministerio.

B. Cargo: Pastor de Iglesia

C. Responsable ante: Dios (sí, pero también ante alguna figura de autoridad física, un Supervisor, un Superintendente, un Obispo, un cuerpo de Ancianos o Presbíteros)

D. Personas a cargo: Congregación cristiana local

E. Descripción del Cargo: El Pastor de la iglesia local es la persona encargada de cuidar, alimentar y guiar a los feligreses de la congregación hacia una vida mejor, en el conocimiento de Dios. Esto, según la etimología de la palabra “pastor” que viene del vocablo hebreo “ra’ah” y del griego “poimén”. En ambos idiomas implica el cuidar, alimentar y guiar ovejas.

F. Requisitos para Ejercer el Cargo: tengo un estudio detallado de los requisitos, bíblicamente hablando, pero es muy largo y este artículo podría tornarse más extenso de lo que ya está. Pero tengo los requisitos escritos con versículos bíblicos y todo. Si alguno desea comente y con gusto le envío. En fin…

– Requisitos Personales:
– Requisitos Familiares:
– Requisitos Sociales:
– Requisitos Ministeriales:

G. Tareas que Implica el Cargo: Cuidar, alimentar y guiar.  A continuación 5 tareas que se desprenden de las tres primeras. Sin embargo, sé que hay más. Usted podría aportar.

Tarea 1: Liderar amorosa y servicialmente la grey de Dios
Tarea 2: Predicar clara, poderosa y con autoridad la Palabra de Dios
Tarea 3: Enseñar la Palabra de Dios
Tarea 4: Realizar ministerio bajo el poder del Espíritu Santo
Tarea 5: Perfeccionar a los santos

H. Privilegios del cargo:

I. Horarios:

J. Honorarios:

Los tres últimos ítems (h, i, j) son demasiado locales y sensibles como para generalizarlos. Cada iglesia local, misión, orden o denominación debe ver estos puntos.

Conclusión.
Leer los libros de Rogelio Nonini, “Tarea Pastoral”, Ricardo Ramirez Lohaus, “El pastor”, visitar el blog en la web llamado “Para pastores” y hacerse asesorar por expertos como Jimmy Zambrano R (experto en evaluación curricular), Rolando Quiroga (experto en estrategia organizacional) entre otros, podrá ayudarnos dramáticamente a mejorar nuestras funciones dentro de la Organización. Por lo demás, sería bueno dejarse asesorar por aquellos pastores que en sus iglesias sí cuentan con un manual de funciones y que les ha dado excelentes resultados en su qué-hacer.

Sin más que decir y esperando que estas pocas líneas nos ayuden a todos los que estamos felices de ser pastores, me despido.

P.D. Si algún amigo pastor/a desea agregar alguna tarea, descripción o requisitos al cargo “pastor” siéntase en libertad de hacerlo, de hecho eso me serviría para hacer de este ensayo algo más acabado. Y además, invito a quienes ejercen cargo de autoridad en alguna denominación, corporación o fundación cristiana a “hincarle el diente” a este tema.

Por favor deje su comentario abajo.



En la playa

Gabriel Gil es Coach Integral Sistémico y Mentor de vidas; de profesión teólogo y por vocación divina pastor; además escribe post, artículos y libros. Su misión en este mundo es “guiar a las personas hacia Dios ayudándolas a mejorar sus vidas”.