PROCRASTINACION – ESE MALDITO HABITO

Deja-de-procrastinar

CICERÓN solía decir: “El retraso y la procrastinación son odiosos”.

Leonardo Da Vinci, al que distraía siempre otro nuevo proyecto ––y dejó sin terminar muchos––, y al que le tomó 20 años terminar su Mona Lisa, y que solo terminó su “Última Cena” porque su patrocinador lo amenazó con dejarlo sin fondos y nunca terminó, por ejemplo, “La Adoración de los Magos”, padecía de Procrastinación. Así mismo Neville Chamberlain el Primer Ministro del Reino Unido acusado de posponer, innecesariamente, la declaración de guerra a Alemania. Agatha Christie que invariablemente procrastinó antes de empezar a escribir cada una de sus 94 novelas, según confesó. John Huston, director de cine que, por ejemplo, terminó de editar “La reina de África”, pocos días antes de su estreno. Y así podríamos seguir con cientos de ejemplos más, pero el asunto es claro…, la procrastinación es un mal hábito que algunos lo tienen como una norma, viven con ello. Otros lo experimentan sólo ocasionalmente. Pero para los que lo sufren con densidad es un enojoso rasgo de carácter y un vivir al borde de la raya con las fechas de entrega, los plazos, los cierres o los límites; y todo esto conllevan casi siempre descargas de adrenalina, frustración y sin duda ansiedad. ¡Mucha ansiedad!

PERO, ¿QUÉ ES LA PROCRASTINACIÓN?

Procrastinar es la acción de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables.

¿Y en qué nos afecta Procrastinar?

La procrastinación es un mal hábito y como tal acarrea consecuencias negativas (hábitos positivos atraen resultados positivos, hábitos negativos atraen consecuencias negativas, esta es una ley universal e inquebrantable). He aquí solo algunas consecuencias de la procrastinación:

  • Incide negativamente en nuestra moral
  • Aumenta nuestro estrés
  • Nos resta autoconfianza
  • Hace que nuestra credibilidad mengüe ante los demás
  • Roba nuestro tiempo
  • Refuerza la idea de que somos flojos
  • Retrasa tu éxito
  • Te mantiene estancado en el mismo nivel
  • A veces te hace retroceder a niveles inferiores
  • Y lo que es peor, nos hace infelices

Piense en esto, ¿cuantos proyectos no han sido iniciados porque los ha pospuesto innecesariamente? O peor aún, ¿cuantos de los proyectos iniciados quedaron sin terminar ––abandonados en su escritorio, archivo o cajón––, porque se distrajo con “uno mejor”?

LOS TRES TIPOS DE PROCRASTINACIÓN

  1. Por Evasión: cuando se evita empezar una tarea por miedo al fracaso; es un problema de autoestima.
  2. Por Activación: cuando se posterga una tarea hasta que ya no hay más remedio que realizarla; es un problema desestimación propia.
  3. Por Indecisión: típico de las personas indecisas que intentan realizar la tarea pero se pierden en pensar la mejor manera de hacerlo sin llegar a tomar una decisión a tiempo (a esto también se lo conoce como “parálisis por análisis”).

JESUCRISTO parece darnos la solución:

“Lo que tengas que hacer hazlo ¡ya!” (Juan 13:27). Así de sencillo, ¿o no? El mismo Maestro relató la historia de un hombre que se hizo conocido en el pueblo por andar dejando “torres a medias”, ¡que mal le fue! (Lucas 14:28). Tengamos cuidado de parecernos a ese fulano (los que dejan cosas sin terminar se hacen una mala fama difícil de eliminar).

Así las cosas, “los procrastinadores por excelencia” son como aquel personaje bíblico del cual aún se hace mención en sermones, clases y conferencias, me refiero al perezoso de Proverbios, porque si no lo sabías la procrastinación es una forma de flojera: “Me di una vuelta por el campo del perezoso, y por la viña del torpe. Había maleza por todos lados, y estaba derribada la cerca de piedras. Observé todo eso y lo guardé en mi mente; de lo que vi aprendí una lección: Duerme un rato, descansa un poco, cruza los brazos, toma una siesta… y te sorprenderá la pobreza como un ladrón, y la miseria como un atraco a mano armada” (Proverbios 24:30-34).

  • Recuerda este viejo adagio: Cuando tienes que escalar una montaña, no pienses que esperando se hará más pequeña.

LA UNIVERSIDAD DE HARVARD propone seis claves que te ayudarán a dejar de procrastinar, seis herramientas sencillas pero efectivas, les comparto lo que descubrí:

1) Piensa en las consecuencias: Ser consciente de lo que pasa cuando dejas todo para último momento te ayudará a dejar de hacerlo. La posibilidad de perder un examen, reprobar una materia, disgustar a tu jefe o hacer que tu empresa pierda un cliente deberían ser fundamento suficiente para que realmente aproveches todo el tiempo que tienes en realizar tus tareas de la mejor forma posible.

2) Cree que puedes empezar ahora mismo: Creer en ti y en tus propias capacidades es vital para que encares las tareas apenas las recibes en lugar de archivarlas por un tiempo. Debes pensar que cuanto más demores en iniciarlas peor te verás tanto ante tus compañeros como ante tus superiores. Si tú no crees en tus capacidades ellos tampoco lo harán.

3) Descubre lo que te retrasa: Es una buena idea preguntarte qué es lo que te está retrasando para que decidas no iniciar la acción que te solicitan. Reconocer por qué te demoras podrá ayudarte a cambiar este hábito.

4) Une lo que no te gusta con lo que sí: ¿No te agrada la idea de comenzar esta tarea? Puedes iniciarla acompañada de algo que te gusta, por ejemplo escuchar música o tomar un café. También puedes generar un ambiente que te resulte agradable para que la sensación de estar haciendo algo que no te agrada del todo disminuya y puedas centrarte en completar tu tarea.

5) Minimiza el problema: Si te parece que te enfrentas a una tarea demasiado compleja te costará más iniciarla, por eso, es necesario minimizar el problema. Con esto no queremos decir que debas subestimarlo, sino tomarlo por lo que es: una tarea que te asignaron porque creen que eres capaz de cumplirla, entonces, debes iniciar cuanto antes tus actividades para demostrar que puedes hacerlo.

6) Consigue un compañero: Está demostrado que los equipos se organizan de mejor modo a la hora de realizar tareas. Compartir tus tareas con otra persona te hará, por lo tanto, dejar de dilatar lo inevitable. Esto no quiere decir que busques a alguien que te ayude a hacer lo que te encargaron a ti, puedes simplemente encontrar un compañero a quien comentarle la tarea que tienes por delante y esperar que él comente las suyas, así, inevitablemente te sentirás más presionado a ponerte en marcha. Comparar es una gran herramienta para dejar de procrastinar, pues crea la idea de que otros avanzan en sus responsabilidades mientras nosotros nos estancamos.

YO LES PROPONGO UNA SÉPTIMA CLAVE

Entrega tu día, tu jornada, tus planes, tu trabajo, tus estudios, tus proyectos a Dios en oración. Haz esto como primer acto al levantarte, vuelve a hacerlo al llegar a tu oficina/taller/local, hazlo antes de irte a almorzar, hazlo al volver del almuerzo, vuelve a hacerlo antes de salir de tu trabajo e incluso antes de irte a dormir en la noche (no pongas límite a esta acción, hazlo cuantas veces sea necesario). ¿Por qué tantas veces? porque necesitas entrenar tu mente y cuerpo en el hábito de la productividad, así eliminarás poco a poco la procrastinación. Lo que trato de enseñarte es simple, “no puedes combatir ese vicio por tu propia cuenta, por eso debes recurrir a Dios, el compañero ideal que puede sacarte del hábito de procrastinar”.

  • La Biblia dice: «Pon en manos del Señor todo lo que haces, para que tus planes se hagan realidad» (Proverbios 16:3).
  • La Biblia dice: «Aprovechen bien el tiempo, porque los días son malos» (Efesios 5:16).
  • La Biblia dice: «Señor, hazme entender que la vida es corta para así vivirla con sabiduría» (Salmos 90:12).

ORACIÓN DEL PROCRASTINADOR:

Oh Señor, ayúdame a terminar de leer el libro, a enviar esas propuestas de trabajo, a entregar los informes a tiempo; ayúdame oh Dios a que los archivos que reposan en mi escritorio sean despachados a la hora, y que las conversaciones pendientes las pueda realizar sin aplazamientos, al igual que clavar ese cuadro en la pared que mi esposa me ha pedido hace mucho. Sí Señor, ayúdame a hacerlo “hoy” porque mañana inventaré excusas para no hacerlo más. Amén 

by Gabriel Gil, luchando contra la procrastinación a diario

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YO, EL QUE INICIO COSAS Y NO LAS TERMINO (diapositivas)

YO, EL QUE INICIO COSAS Y NO LAS TERMINODejo acá las diapositivas de una conferencia que di en un taller para líderes sobre los beneficios de enfocarse en las metas, espero que las disfruten. La información contenida en ellas es “dinamita pura” (broma). Hablando en serio, espero que las lecciones que aprendan de estas láminas produzcan los cambios necesarios en sus vidas. Bendiciones!

by Gabriel Gil. Pastor, Coach-mentor y Escritor

(*) Haga click sobre las letras azules para acceder.

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