4 LEPROSOS NOS ENSEÑAN A ENFRENTAR ÉPOCAS DIFÍCILES

triunfador

Las enfermedades, las crisis familiares, la falta de resultados financieros, los quiebres en relaciones amorosas, el desempleo, la ausencia de logros o el no saber qué hacer en determinadas circunstancias, ¿que tienen en común? Todas son parte de lo que se conoce como ÉPOCAS DIFÍCILES DE LA VIDA. Pueden venir en cualquier momento e instalarse por largo tiempo. ¿Qué hacer? Hoy veremos a cuatro hombres leprosos ––que de por sí su vida ya era difícil–– que supieron levantarse y enfrentar una crisis nacional, crisis que les afectaba a ellos también.

¿Le gustaría saber qué hicieron para salir adelante? ¿quisiera conocer algunas claves para enfrentar, al igual que ellos las épocas difíciles? ¿estaría dispuesto a acompañarme a descubrir las acciones que estos hombres leprosos llevaron a cabo en momentos de mucha angustia? Entonces sígame en este sermón que de seguro traerá luz a su vida.

Texto, 2ª Reyes 7:3 – 11 (Pasaje completo, 2ª Reyes 6:24 hasta 7:20).

Había a la entrada de la puerta cuatro hombres leprosos, los cuales dijeron el uno al otro: ¿Para qué nos estamos aquí hasta que muramos?

Si tratáremos de entrar en la ciudad, por el hambre que hay en la ciudad moriremos en ella; y si nos quedamos aquí, también moriremos. Vamos, pues, ahora, y pasemos al campamento de los sirios; si ellos nos dieren la vida, viviremos; y si nos dieren la muerte, moriremos.

Se levantaron, pues, al anochecer, para ir al campamento de los sirios; y llegando a la entrada del campamento de los sirios, no había allí nadie.

Porque Jehová había hecho que en el campamento de los sirios se oyese estruendo de carros, ruido de caballos, y estrépito de gran ejército; y se dijeron unos a otros: He aquí, el rey de Israel ha tomado a sueldo contra nosotros a los reyes de los hititas y a los reyes de los egipcios, para que vengan contra nosotros.

Y así se levantaron y huyeron al anochecer, abandonando sus tiendas, sus caballos, sus asnos, y el campamento como estaba; y habían huido para salvar sus vidas.

Cuando los leprosos llegaron a la entrada del campamento, entraron en una tienda y comieron y bebieron, y tomaron de allí plata y oro y vestidos, y fueron y lo escondieron; y vueltos, entraron en otra tienda, y de allí también tomaron, y fueron y lo escondieron.

Luego se dijeron el uno al otro: No estamos haciendo bien. Hoy es día de buena nueva, y nosotros callamos; y si esperamos hasta el amanecer, nos alcanzará nuestra maldad. Vamos pues, ahora, entremos y demos la nueva en casa del rey.

10 Vinieron, pues, y gritaron a los guardas de la puerta de la ciudad, y les declararon, diciendo: Nosotros fuimos al campamento de los sirios, y he aquí que no había allí nadie, ni voz de hombre, sino caballos atados, asnos también atados, y el campamento intacto.

11 Los porteros gritaron, y lo anunciaron dentro, en el palacio del rey.

INTRODUCCIÓN.

El trasfondo histórico del pasaje.

  • Corría el siglo VIII a.C. El poderoso imperio Sirio sitió (rodeó) la capital de Israel, Samaria. Por largos meses los caminos y ríos de Samaria fueron bloqueados, poco a poco el hambre comenzó a hacer presa de los israelitas a tal punto que las cabezas de los asnos y el estiércol de las palomas se vendían a precios muy altos (2ª Reyes 6:24-30), incluso el canibalismo se dejó ver entre los samaritanos sitiados (las mujeres cocinaban a sus hijos para comérselos, 2ª Reyes 6:26-29).
  • El profeta Eliseo inspirado por Dios emite un mensaje de esperanza para el pueblo oprimido: “Jehová mostrará su poder a través de medios insospechados” (2ª reyes 7:1-2). Esto nos enseña que “Dios utiliza lo ordinario para realizar lo extraordinario”.
  • El hambre y la sed serían aplacadas por Dios, pero para esto el Señor se valdría de cuatro leprosos, hombres afectados por una de las enfermedades más terribles de todos los tiempos para llevar a cabo su plan. Cabe hacer notar que para los tiempos antiguos los leprosos simbolizaban “la maldición de los dioses”, esta regla no era una excepción en Israel. Dios nos quiere dar una lección aquí: “Él convierte nuestra maldición en bendición”.
  • Estos cuatro hombres leprosos estaban afuera de la ciudad, no se les permitía entrar por eso pasaban sus días en la puerta de Samaria viviendo de las limosnas; pero fueron ellos precisamente los elegidos por Dios para salvar a Israel (2ª Reyes 7:9-20).

SEIS ACCIONES SABIAS PARA ENFRENTAR LA CRISIS.

En los versículos 3 al 10 de 2ª Reyes 7 encontramos algunas acciones que estos leprosos llevaron a cabo las cuales les permitieron salvar sus vidas y ser de bendición a todo un país, acciones que bien pueden ser llamadas lecciones, verdades, enseñanzas, consejos o actitudes de vida. Veamos cuáles fueron éstas y sobre todo intentemos incorporarlas a nuestro accionar diario, al hacerlo la bendición también vendrá a nosotros cuando estemos pasando épocas difíciles.

1ª LECCIÓN: Dale sentido a la Crisis que estás viviendo (v.3).

  • Había a la entrada de la puerta cuatro hombres leprosos, los cuales dijeron el uno al otro: ¿Para qué nos estamos aquí hasta que muramos?”.

Nótese la pregunta que se hicieron los leprosos sentados a las afueras de la ciudad, una pregunta que denota su estado de conciencia: “—¿De qué nos sirve estar aquí sentados esperando la muerte?”. Esta pregunta podría traducirse así: ¿Para qué estoy aquí? ¿Cuál es el propósito de mi enfermedad? ¿Qué sentido tiene el estar viviendo esta situación?

Los problemas pueden hacer que toquemos fondo, deprimirnos, frustrarnos, entristecernos y experimentar toda clase de sentimientos negativos; sin embargo los problemas son parte de la vida, las épocas malas también. De ahí que tenemos dos opciones cuando las crisis vengan:

  1. Dejarnos tumbar por ellas o bien,
  2. Sacar lecciones de los problemas, aprender a ser más fuertes, más persistentes, a tener fe. Lo que trato de decirles es sencillo: dale sentido a tus crisis.

2ª LECCIÓN: Elabora Estrategias para Salir Adelante (v. 4).

  • “Si tratáremos de entrar en la ciudad, por el hambre que hay en la ciudad moriremos en ella; y si nos quedamos aquí, también moriremos. Vamos, pues, ahora, y pasemos al campamento de los sirios; si ellos nos dieren la vida, viviremos; y si nos dieren la muerte, moriremos”.

Los leprosos se pusieron a pensar y a planificar lo que debían hacer respecto a su deplorable situación de hambruna y aunque su estrategia fue muy simple, “ir al campamento de los sirios para ver qué pasa”, ésta tuvo un resultado exitoso. ¡Es preciso entonces planificar qué hacer!

La Biblia es clara al señalar en Proverbios 21:5, “Planes bien pensados ¡pura ganancia! Planes apresurados ¡puro fracaso!”. Por tanto cuando nos enfrentemos a situaciones difíciles hagámonos el tiempo de analizar y planificar cómo salir de la crisis, la respuesta muchas veces se presentará de manera sencilla.

3ª LECCIÓN: No te quedes ahí parado, ¡Actúa! (v. 5).

  • “Se levantaron, pues, al anochecer, para ir al campamento de los sirios; y llegando a la entrada del campamento de los sirios, no había allí nadie”.

Podemos notar que con toda resolución los leprosos decidieron actuar, ellos se levantaron y fueron al campamento militar de los sirios.

¿Qué aprendemos?: No basta las buenas intenciones, éstas deben ponerse en marcha. “Cuando el hombre actúa, Dios también actúa”. Dios no utiliza a los pasivos, sino a los activos. Dios no utiliza a gente desocupada, sino a los más ocupados. Entonces, ¿qué hacer para enfrentar la crisis? Ponte en acción, sé proactivo: “Si nada está sucediendo es tiempo que hagas que las cosas sucedan”, porque quedándote quieto cuando deberías moverte hará que la crisis se agudice cada vez más.

4ª LECCIÓN: Entiende que Dios obra de Maneras Misteriosas (vv. 6-7).

  • El Señor había hecho que los sirios escucharan el sonido de carros, caballos y un gran ejército. Por eso los sirios se dijeron: «El rey de Israel contrató a los hititas y a los egipcios para atacarnos» y salieron huyendo esa tarde dejando todo atrás. Abandonaron sus carpas, caballos y asnos, y escaparon”.

Cuán grande fue la sorpresa de los leprosos al ver el obrar de Dios, el campamento de los sirios fue abandonado y en él quedaron la comida, dinero, caballos y muchas cosas más. Esto nos enseña que “Dios es el maestro de las soluciones milagrosas” y que gusta de sorprender a los humanos con sus portentos inexplicables. Por eso no pierdas tu tiempo tratando de entender el accionar del Señor, más bien agradece y ten expectativa de que un milagro sucederá y éste vendrá en el momento menos esperado y de la forma  más insospechada.

5ª LECCIÓN: Disfruta las bendiciones a pesar de (v. 8).

  • “Cuando los leprosos llegaron a la entrada del campamento, entraron en una tienda y comieron y bebieron, y tomaron de allí plata y oro y vestidos, y fueron y lo escondieron; y vueltos, entraron en otra tienda, y de allí también tomaron, y fueron y lo escondieron”.

Los leprosos se dispusieron a disfrutar las bendiciones de Dios (comer, beber, vestirse, guardar dinero); ellos no menospreciaron las bondades del Creador sino que se arrojaron sobre ellas, gozaron la gracia del Señor a pesar de seguir con lepra.

¿Saben que aprendemos? Las bendiciones de Dios se dejan ver constantemente pero somos nosotros las que nos las vemos. Aprendamos a disfrutar las bendiciones de Dios en medio de la adversidad. Hay personas que no disfrutan las bendiciones de Dios porque están demasiado focalizadas en sus problemas, hay personas que no viven la vida porque están molestas con lo que la vida les ha robado, hay personas que se frustran tanto por lo que no tienen que no disfrutan lo que sí tienen. Un cristiano sano es aquel que ha aprendido a disfrutar la vida  “a pesar de”. Por eso la Biblia dice en Eclesiastés 7:14, “cuando te vengan tiempos buenos disfrútalos”.

6ª LECCIÓN: Sé un Puente de Bendición para los Demás (vv. 9-10).

  • “Luego se dijeron el uno al otro: No estamos haciendo bien. Hoy es día de buena nueva, y nosotros callamos; y si esperamos hasta el amanecer, nos alcanzará nuestra maldad. Vamos pues, ahora, entremos y demos la nueva en casa del rey. Vinieron, pues, y gritaron a los guardas de la puerta de la ciudad, y les declararon, diciendo: Nosotros fuimos al campamento de los sirios, y he aquí que no había allí nadie, ni voz de hombre, sino caballos atados, asnos también atados, y el campamento intacto”.

Los leprosos no fueron egoístas con lo que habían descubierto, ellos reflexionaron y dijeron: «No estamos actuando bien. Hoy es un día de buenas noticias y nosotros guardamos silencio. Si esperamos hasta el amanecer, se descubrirá que somos culpables. Entremos ahora al palacio y demos aviso».

No hay que ser mezquinos en la vida, si queremos afrontar las épocas difíciles y salir victoriosos debemos compartir las bendiciones a los demás (la clave es “dar en vez de guardar”). El egoísmo, la tacañería, la avaricia no sólo se manifiesta en cuestiones de dinero sino en todo tipo de áreas.

¿Qué habría pasado si lo leprosos hubiesen guardado silencio? De seguro todos los habitantes de Samaria habrían muerto pero ellos decidieron ser “puente de bendición”, y eso es precisamente lo que debemos nosotros hacer, permitir que las bendiciones recibidas también lleguen a otros. Aprende a compartir una idea, una conexión, una recomendación, una oración, un aporte financiero, una palabra de ánimo, una invitación, un consejo; comparte tu compañía, tu tiempo, tu habilidad, lo que sabes hacer; en otras palabras “procura que a los demás les vaya bien, si lo haces a ti también te irá bien”. Eso es ser un puente de bendición.

CONCLUSIÓN.

Cuatro hombres leprosos nos han dado tremendas lecciones de vida, lecciones que les fueron útiles para enfrentar épocas difíciles y lo pueden ser hoy también para quienes estén enfrentando grandes problemas. Repasemos cada una de las acciones de los leprosos y con ello damos por terminado el sermón:

  • 1º Dale sentido a la crisis que estás viviendo
  • 2º Elabora estrategias para salir adelante
  • 3º No te quedes ahí parado, ¡Actúa!
  • 4º Entiende que Dios obra de Maneras misteriosas
  • 5º Disfruta las bendiciones a pesar de
  • 6º Sé un puente de bendición para los demás

Para ESCUCHAR este sermón diríjase a mi canal de audios, allí encontrará ésta y otras prédicas y charlas. Haga click en el siguiente enlace para acceder: https://www.mixcloud.com/gabrielgil/4-leprosos-nos-enseñan-a-enfrentar-epocas-dificiles-predica-en-vivo/


Por Gabriel Gil Arancibia. Prédica del domingo 19 de noviembre del 2017.

18193737_10212967054148741_3750558341320959251_n

 

* Gabriel Gil es Coach Integral Sistémico y Mentor de vidas; de profesión teólogo y por vocación divina pastor; además escribe post, artículos y libros e imparte seminarios a lo largo y ancho de A. Latina. Su misión en este mundo es “guiar a las personas hacia Dios ayudándolas a mejorar sus vidas”.

Anuncios

CONVIÉRTETE EN UN HACEDOR DE LLUVIA

LGBT-Singles-in-Los-Angeles

INTRODUCCIÓN.

Las lluvias son un recurso natural que cae en ciertas estaciones del año sobre la tierra y permite regarla. Con el agua caída se ablanda la tierra, se la puede arar, sembrar y posteriormente cosechar los frutos sembrados; la lluvia hace posible que los  hombres trabajen la tierra para vivir de ella. Sin lluvia es imposible que los campos sean aprovechados en todo su potencial, la lluvia por tanto es un elemento indispensable en la vida de los humanos.

En la Biblia la lluvia es símbolo de:

  • Bendición
  • Provisión
  • Prosperidad
  • Sustento
  • Abundancia

Según la Biblia es Dios quien suelta la lluvia o la retiene a voluntad, lo hace para premiar o castigar a los hombres según su conducta:

  • “Él da la lluvia sobre la faz de la tierra, y envía las aguas sobre los campos” (Job 5:10).
  • “Dios les ordena a la nieve y a la lluvia que caigan sobre la tierra y demuestren su poder” (Job 37:6)
  • “Dios nuestro, sabemos que ningún ídolo puede hacer que llueva; eres tú quien manda los aguaceros. Tú has creado todo lo que existe; ¡por eso confiamos en ti!» (Jeremías 14:22)
  • »Basta una palabra de Dios para que rujan los cielos y aparezcan las nubes en el horizonte. En medio de fuertes relámpagos, y de vientos huracanados, Dios hace que llueva” (Jeremías 10:13).
  • “Pedid lluvia al Señor en el tiempo de la lluvia tardía, al Señor que hace los nubarrones; Él les dará aguaceros, y hierba en el campo a cada uno” (Zacarías 10:1).
  • “Yo os daré lluvias en su tiempo, de manera que la tierra dará sus productos, y los árboles del campo darán su fruto” (Levíticos 26:4).
  • “Dios cubre de nubes el cielo. Dios hace llover sobre la tierra. Dios hace que la hierba crezca sobre los cerros” (Salmos 147:8).

EL HACEDOR DE LLUVIA

Ahora bien, ¿qué pasa cuando no llueve sobre la tierra por mucho tiempo? La vida del hombre se ve afectada. De ahí que por siglos se ha creído que se puede hacer llover al contratar a un “hacedor de lluvia”. Definiré este concepto a continuación el cual se aplica no sólo a hacer llover agua sino otras cosas también.

  1. El Hacedor de lluvia (o hacedores de lluvia) es un curandero nativo americano que induce lluvia por rituales mágicos.
  2. El Hacedor de lluvia es una persona que induce la precipitación a través de métodos científicos (es decir, bombardea las nubes con yoduro de plata para provocar la precipitación de agua).
  3. El Hacedor de lluvia es un empleado de una empresa que crea una gran cantidad de negocios inesperados, constantemente trae dinero en los momentos críticos, o genera más ingresos financieros que sus compañeros de trabajo.
  4. El Hacedor de lluvia es un inversor con abundantes recursos financieros que respalda proyectos empresariales enfermos o de puesta en marcha.
  5. El Hacedor de lluvia es un ejecutivo o abogado con excepcional capacidad para atraer clientes, utilizar conexiones políticas, o aumentar los beneficios en la Organización.

NOSOTROS TAMBIÉN PODEMOS SER “HACEDORES DE LLUVIA”

Leamos Deuteronomio 11:13-15

13 Por lo tanto, si obedecen los mandamientos que hoy les he dado, y aman y adoran a Dios con todo lo que piensan y con todo su ser, 14-15 Dios les enviará sin falta la lluvia de otoño y de primavera. Así cosecharán ustedes su propio trigo, y no les faltarán el vino ni el aceite; tendrán abundancia de alimentos, y a su ganado no le faltarán pastos.

¿Qué encontramos aquí? Estos versículos son una promesa de Dios que nos dice que nosotros podemos provocar las bendiciones del Señor; es una promesa que conlleva una condición.

  • LA PROMESA: “Dios les enviará sin falta la lluvia de otoño y de primavera. Así cosecharán ustedes su propio trigo, y no les faltarán el vino ni el aceite; tendrán abundancia de alimentos, y a su ganado no le faltarán pastos”.
  • LA CONDICIÓN: “Por lo tanto, si obedecen los mandamientos que hoy les he dado, y aman y adoran a Dios con todo lo que piensan y con todo su ser”.

Si queremos que la lluvia de bendición de Dios caiga sobre nosotros debemos OBEDECERLO, AMARLO, SERVIRLO.

Consideremos además los siguientes puntos.

1º Dios es la fuente de toda bendición y Él es soberano de darlas a quien desee sin nosotros tener derecho a preguntar porqué, él es soberano, Señor, dueño absoluto: “Ante ti, nada podemos hacer los que vivimos en la tierra. Tú haces lo que quieres con los ejércitos del cielo y con los habitantes del mundo. Nadie puede oponerse a ti, ni hacerte ningún reclamo” (Daniel 4:35).

2º Él bendice a buenos y malos por pura misericordia. A esto se le conoce como “bendiciones universales”: “Dios hace llover sobre buenos y malos” (Mateo 5:45). Pero la forma en cómo aprovechemos esas bendiciones universales dependerá de cada uno.

3º Hay “bendiciones especiales” reservadas para quienes Hacen su voluntad. Estas bendiciones incluyen sanidad física, prosperidad material, recursos financieros saludables, felicidad, paz, comunión con el Creador, etc: “Si realmente escuchas al Señor tu Dios, y cumples fielmente todos estos mandamientos que hoy te ordeno, el Señor tu Dios te pondrá por encima de todas las naciones de la tierra. Si obedeces al Señor tu Dios, todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te acompañarán siempre…” (Deuteronomio 28:1-2). Leer además Deuteronomio 28:3-14.

4º Hallar el Favor de Dios activará Sus bendiciones para nosotros. La palabra “favor” viene del hebreo SOD y significa: “Dios utilizando su poder para beneficiar a un amigo, no porque le deba algo sino porque le cae bien”. ¿Y cómo podemos caerle bien al Señor? (hallar gracia ante Sus ojos). Mira lo que dice la Biblia:

  • “Pero sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que Él existe y que recompensa a quienes lo buscan”. (Hebreos 11:6).
  • Otro verso dice: “Hijo mío, no te olvides de mi enseñanza, y tu corazón guarde mis mandamientos, porque largura de días y años de vida y paz te añadirán. La misericordia y la verdad nunca se aparten de ti; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón. Así hallarás favor y buena estimación ante los ojos de Dios y de los hombres” (Proverbios 3:1-4).

5º Luchar por la bendición hasta conseguirla. A veces nos desanimamos rápido, o no somos constantes o somos muy dispersos; pero la Biblia nos enseña a trabajar duro, persistir, luchar por la bendición, ¡hacer que las cosas sucedan!: “Entonces el hombre le dijo: ―¡Suéltame, que ya está por amanecer! ―¡No te soltaré hasta que me bendigas! —respondió Jacob” (Génesis 32:26).

CONCLUSIÓN.

No necesitamos hacer rituales mágicos para que las bendiciones de Dios lluevan sobre nosotros, solo basta hacer algunos ajustes en nuestras vidas para comenzar a ver sus bondades:

  • Amar a Dios por sobre todo
  • Obedecer el todo
  • Servirle con toda pasión y entrega
  • Creer que Dios es la fuente de toda bendición
  • Entender que hay bendiciones universales ––para buenos y malos–– y que dependerá de nosotros cómo usamos esas bendiciones
  • Tener la esperanza de que hay bendiciones especiales para quienes hagan Su voluntad
  • Tratar de hallar gracia delante de Sus ojos
  • Luchar por la bendición, no soltarla hasta que suceda

Para ESCUCHAR ESTE SERMÓN haga click en el siguiente enlace: https://www.mixcloud.com/gabrielgil/conviertete-en-un-hacedor-de-lluvia-predica-en-vivo/


Por Gabriel Gil. Prédica del domingo 12 de noviembre del 2017.

18193737_10212967054148741_3750558341320959251_n

 

* Gabriel Gil es Coach Integral Sistémico y Mentor de vidas; de profesión teólogo y por vocación divina pastor; además escribe post, artículos y libros e imparte seminarios a lo largo y ancho de A. Latina. Su misión en este mundo es “guiar a las personas hacia Dios ayudándolas a mejorar sus vidas”.

NO TE QUEDES CALLADO CUANDO SEA NECESARIO HABLAR

55580e5ac46188ea528b4618

«No nos podemos quedar callados sin decir lo que hemos visto y oído» (Hechos 4:20).

El versículo debe ser entendido en su contexto: Se trata de cuando tomaron prisioneros a Pedro y Juan por haber predicado de Jesús al pueblo; los sacerdotes y el jefe de la guardia del templo los metieron a la cárcel por tal motivo y al día siguiente el Concilio de los líderes judíos los amenazaron y prohibieron que volvieran a hacerlo, pero Pedro se opuso declarando las maravillosas palabras que componen Hechos 4:20…, ¡NO NOS PODEMOS QUEDAR CALLADOS!

¿Qué aprendemos de esto? Al menos siete verdades

1. Predicar del evangelio es una consigna superior a cualquiera otra dada por los hombres.

2. Nunca te calles si tienes algo bueno que decir, pero dilo en el momento adecuado, con las palabras adecuadas y en el tono adecuado.

3. “El silencio otorga”. A veces nos hacemos cómplices de injusticias cuando callamos, por eso es preciso denunciarlas cada vez que puedas (pero siguiendo el consejo anterior).

4. Debatir, argumentar, discutir, discrepar, alzar la voz y oponerse no es malo, son herramientas poderosas en manos de personas que saben utilizarlas.

5. No discutas sólo por discutir. No seas de aquellos que no son capaces de “administrar” sus palabras y que a veces pelean sólo por pelear ––sin argumentos ni fundamentos––. Si vas a discutir hazlo con bases, haz de tu alegato algo inteligente.

6. Procura que tu hablar sea siempre para edificación, estamos llamados a bendecir incluso cuando disentimos.

7. No pierdas el control cuando argumentes, aprende a hacerlo sin perder los estribos.

by Gabriel Gil
—————————-
(*) Comparta este post
(*) Para leer los anteriores devocionales diríjase a mi libro en: https://www.wattpad.com/myworks/119257951-para-madrugadores


Mis Libros: http://www.sellfy.com/gabrielgil
Mis Vídeos: http://www.youtube.com/gabrielgilarancibia
Mis Audio-Charlas: https://www.mixcloud.com/gabrielgil/
Mis Post: http://www.facebook.com/gabrielgilarancibia

img_20170122_140549

 

* Gabriel Gil es Coach Integral Sistémico y Mentor de vidas; de profesión teólogo y por vocación divina pastor; además escribe post, artículos y libros e imparte seminarios a lo largo y ancho de A. Latina. Su misión en este mundo es “guiar a las personas hacia Dios ayudándolas a mejorar sus vidas”.