LOS BENEFICIOS DE LA MOTIVACIÓN EN LA PREDICACIÓN DEL EVANGELIO

motivadorMuchas veces me han dicho que mis mensajes son motivadores, desafiantes y hasta un poco controversiales; es más, algunos de mis colegas aseguran que yo trabajo como “motivador profesional”. Pero no es así, quienes me conocen en verdad saben que soy pastor por vocación, teólogo de profesión y especializado como coach-mentor. Estas tres disciplinas (pastoral, teología y coaching) hacen que mis publicaciones en sus diferentes formatos produzcan esperanza, crecimiento personal, ganas de vivir la vida de mejor manera, pero también mi audiencia es desafiada, confrontada y porque no, motivada. ¿Qué tan malo puede ser esto? Obviamente mi forma de hacer ministerio no es clásica y del agrado de todos pero eso no me amedrenta, al contrario, me entusiasma saber que estoy haciendo algo diferente pero edificante.

El presente artículo es parte de la cátedra que impartí para unos alumnos en Guayaquil, la clase se llamó EVANGELIO, MOTIVACIÓN Y TECNOLOGÍAS: DESAFÍOS PARA UNA NUEVA ERA. ¿Le gustaría saber cómo la motivación puede ser una herramienta efectiva para la predicación del evangelio? Siga leyendo las siguientes líneas.

I. COMENCEMOS CON LO PRIMERO: ALGUNAS DEFINICIONES DE MOTIVACIÓN.

  1. Según el Diccionario de la Real Academia Española, la palabra motivación deriva del latín motus, que significa “movido, movimiento o incluso motor”. Podemos, entonces, entender la motivación como “la suma de estímulos para realizar determinadas acciones y persistir en ellas hasta su culminación”.
  2. La motivación puede definirse como el señalamiento o énfasis que se descubre en una persona hacia un determinado medio de satisfacer una necesidad, creando o aumentando con ello el impulso necesario para que ponga en obra ese medio o esa acción, o bien para que deje de hacerlo.
  3. La motivación permite cumplir la premisa de lograr el mayor rendimiento al menor coste.
  4. Motivación, es la voluntad para esforzarse, por alcanzar las metas que uno se propone, esforzarse para satisfacer alguna necesidad personal.

II. TRES ELEMENTOS DE LA MOTIVACIÓN.

La motivación es más compleja de lo que pensamos, no es sólo “hablar bonito, animar una audiencia, arengar a un grupo o escribir post sensacionales”, es más que eso, se compone de al menos tres elementos indispensables, elementos que hacen de la motivación un estilo de vida saludable. Veamos.

  • Disciplina: Se conoce como disciplina a la capacidad que puede ser desarrollada por cualquier ser humano y que implica, para toda circunstancia u ocasión, la puesta en práctica de una actuación ordenada y perseverante con el fin de conseguir algo determinado. Es decir, para conseguir un objetivo en la vida ––cualquiera que nos propongamos––, por más perseverancia o fortaleza que se tenga y que claro ayudará a lograrlo, resulta indispensable tener o disponer de un orden personal que nos organice para alcanzarlo de un modo más concreto, prolijo y sin fisuras (“Disciplino mi cuerpo como lo hace un atleta, lo entreno para que haga lo que debe hacer. De lo contrario, temo que, después de predicarles a otros, yo mismo quede descalificado 1ª Corintios 9:27).
  • Fuerza de Voluntad: La fuerza de voluntad es la capacidad de esfuerzo que tiene un ser humano para cumplir con un plan de acción que lo lleve a la consecución de un objetivo. La voluntad es la base de la libertad, muestra la capacidad que tiene el ser humano de elegir entre distintas opciones. La esencia de la fuerza de voluntad es la realización del bien porque la bondad en sí misma perfecciona al ser humano. La fuerza de voluntad es totalmente personal e intransferible. Es decir, la decisión de crecer como persona, de superarte a ti mismo y de ir más allá de tus propios límites es totalmente personal e intransferible. La fuerza de voluntad es como un “motor” (“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” Filipenses 4:13).
  • Interés: El interés se lo puede definir con varias aristas. Una de ellas es “el provecho, la ganancia o la utilidad que se puede sacar de algo”. Otra arista sería: “Interés es la inclinación que alguien muestra hacia algún asunto o cuestión”. Otra definición: “Interés es la dedicación, motivación o empeño que alguien pone en una tarea, actividad o asunto”. Una última definición podría ser: “Interés es la curiosidad o atracción que determinado asunto o cuestión genera en una persona” (“Deberían ustedes interesarse por hacer el bien en todo momento y no solo cuando yo me encuentro entre ustedes” (Gálatas 4:18).

* Los tres elementos funcionan así: El interés es la chispa que enciende la motivación, la fuerza de voluntad son las ganas para llevar a efecto esa motivación, y la disciplina es la ejecución de la motivación, es decir, la puesta en práctica.

Una Última definición de Motivación.

La motivación se basa en aquellas cosas que impulsan a un individuo a llevar a cabo ciertas acciones y a mantener firme su conducta hasta lograr cumplir todos los objetivos planteados. La motivación, además, está asociada a la voluntad y al interés. En otras palabras, puede definirse a la motivación como la voluntad que estimula a hacer un esfuerzo con el propósito de alcanzar ciertas metas.

III. LOS BENEFICIOS DE LA MOTIVACIÓN EN LA VIDA DE LAS PERSONAS.

Lejos de pensar que la motivación es innecesaria en la vida de los humanos es todo lo contrario, ella nos ayuda en más áreas de lo que pensamos y está presente en muchos aspectos de nuestra existencia. He aquí sólo algunos beneficios, ustedes pueden agregar otros.

La Motivación nos Beneficia…

  • En la creatividad: La gente motivada piensa con mayor claridad, con lo que desarrolla mayor creatividad.
  • En tu energía: Cuando estamos motivados se desarrolla en nosotros una dosis extra de energía que nos permite seguir trabajando, creando, emprendiendo.
  • En la flexibilidad: Cuando las circunstancias cambian, somos más flexibles y nos adaptamos mejor a los vaivenes de la vida.
  • Sin duda, en la salud: Las personas motivadas tienen pensamientos positivos y esto las ayuda a mantenerse más saludables.
  • Desprendes magnetismo: Las personas motivadas tienen un “no se qué” que las hace irresistibles, dan ganas de estar junto a ellas.
  • La motivación se contagia a los demás.
  • La motivación se propaga rápidamente.
  • Reconocimiento: Las personas motivadas destacan sobre el resto.
  • Productividad: La gente motivada es más productiva.
  • Estabilidad: La gente motivada es más estable pues sus emociones tienden a estar en alza y no son presa fácil de la derrota.

* Por cierto, las personas con altas dosis de motivación serán más efectivas al propagar el evangelio porque emanarán ánimo, optimismo, alegría, pasión, ¿y quien no querría tener lo mismo en su vida con alguien que predica así? Al menos yo sí.

IV. AHORA UNA PREGUNTA PRÁCTICA: ¿ES COMPATIBLE EL EVANGELIO Y LA MOTIVACIÓN?

Realicé esta pregunta en mi perfil de Facebook tiempo atrás y recibí varias respuestas, he aquí sólo algunas; tuve que descartar varias porque hubieron quienes se fueron por las ramas y eso me desmotivó (broma).

  • Verito Perez Rodríguez (Argentina): “Creo que uno de los mejores motivadores es Jesús, cada vez que le hablaba a sus discípulos de su partida los alentaba diciéndoles que no quedarían solos, en la actualidad es muy necesario, eso nos ayuda a saber si estamos caminando o haciendo las cosas bien, mal o más o menos!”.
  • Luz Perez (Houston, USA): “El Señor Jehová animaba a Josue y le prometió que nunca lo dejaría, además le puso el ejemplo de Moisés para que no tuviera duda. Hoy día es muy importante animarnos y alentarnos unos a otros en el amor del Señor”.
  • Adolfo Morales (Guatemala): “Considerando que la motivación es el motor principal que moviliza las acciones creo que existe grande fusión y convergencia en ambos ––evangelio y motivación––”.
  • Berna Santillán (New York, USA): “El termino “salvación” implica bienestar…desde ese punto considero que la motivación no solo es necesaria sino que es la invitación misma a una novedad de vida”.
  • Héctor Briones (Santiago, Chile): “Por supuesto, seguir a Cristo es motivador, Jesús siempre motivó y DESAFIÓ a quienes le seguían; es motivante esperar su pronto regreso. Nadie que no tenga un motivo que lo mueva podría dejar y poner de su parte para que el evangelio de Jesucristo lo transforme!”.
  • Jaime de la Melena (Valparaíso, Chile): “Somos seres almáticos y la motivación la necesitamos también. El evangelio contiene enseñanza para el alma, para su salvación y perfeccionamiento. Pero su mayor riqueza es que nos resucita el Espíritu para estar en comunión con Dios y esa comunión me debería mantener motivado principalmente. Saludos.”

Al igual que las personas que tuvieron la gentileza de responder yo también pienso que evangelio y motivación son completamente compatibles. El evangelio es por sí mismo un mensaje que produce felicidad, cambio de vida, transformación, pero si éste no se lo sabe transmitir se vuelve inefectivo; es como dar un discurso elocuente pero en un idioma que nadie entiende. Así mismo ocurre cuando no sabemos aprovechar todo el potencial que el evangelio contiene, la motivación es un medio para comunicarlo, hay que utilizarlo, ¡es nuestro deber hacerlo!

V. UNA COSA ES CIERTA: ¡LA BIBLIA ES UNO DE LOS MAYORES LIBROS DE MOTIVACIÓN JAMÁS ESCRITOS!

En ella podemos encontrar el ánimo, valor y fuerza necesaria para conquistar cualquier meta. Las Sagradas Escrituras contienen 8.000 promesas de bendición y esas promesas tienen el poder de subirle el ánimo a cualquiera ––además de cambiarle la vida. ¿Por qué entonces no usar ese recurso? A veces pecamos de negligencia y hasta de falsa espiritualidad al pensar que “si somos demasiado motivacionales” el discurso del evangelio perderá su sentido, ¡qué error más colosal! Jesucristo mismo fue un Maestro motivador, uno que combinó enseñanza profunda, claridad en sus mensajes, ánimo, esperanza y también juicio. Y nosotros como sus seguidores estamos llamados a imitar sus pasos, hacerlo a través de la motivación es una buena manera.

¿Qué te dicen estos Pasajes? 

  • “Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará. Y llamó Moisés a Josué, y le dijo en presencia de todo Israel: Esfuérzate y anímate; porque tú entrarás con este pueblo a la tierra que juró Jehová a sus padres que les daría, y tú se la harás heredar. Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides” (Deuteronomio 31:6-8).
  • “Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará” (Isaías 35:4).
  • “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33).

Estos versículos y la inmensa mayoría restante pueden ser usados como elementos para motivar a las personas a acercarse a Dios, al hacerlo ––aproximarse al Creador–– se activarán toda clase de bendiciones en quienes lo hagan, no lo digo yo sino la Biblia misma: “Vuélvete a Dios y sucederán cosas buenas en tu vida” (Job 22:21).

CONCLUSIÓN.

La motivación es parte de la naturaleza humana, ¿por qué rechazarla? Aprendamos de los maestros motivadores que han hecho de ella una disciplina y apliquemos algunos de sus principios en la propagación del evangelio, siempre y cuando no se contrapongan con las verdades bíblicas. Estoy seguro que si usamos la motivación ésta se volverá una poderosa herramienta para hacer de la evangelización una comisión mucho más efectiva. Es más, la sociedad posmoderna de hoy está más que dispuesta a escuchar un buen mensaje alentador y no uno condenador (aunque claro, todo en un sano equilibrio: ni mucho de ello ni tampoco de aquello).

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Este artículo fue desarrollado en base a mi propia experiencia (y algunos de mis apuntes); pero también en base a investigaciones que realicé en la web.

A continuación las páginas que me ayudaron a elaborar el presente escrito:

  • Varias versiones de la Biblia
  • Varios diccionarios web

12646944_10208623846611267_913993260294638243_nGabriel Gil es Coach Integral Sistémico y Mentor de vidas; de profesión teólogo y por vocación divina pastor. Su misión en este mundo es “guiar a las personas hacia Dios ayudándolas a mejorar sus vidas”; lo hace a través de sus escritos, podcast, vídeos, seminarios y webinarios que imparte en América Latina y el resto del mundo.

¿Por qué se nos hace tan difícil el hábito de orar? Por Sugel Michelén

por-que-siempre-estoy-cansada-590ms011811-1295371615Orar es a la vida cristiana como el respirar a la vida física. Así como nadie puede vivir sin respirar, así tampoco un creyente puede vivir sin orar. Un hombre sin oración es un hombre sin Dios. En el Salmo 14 el salmista describe a los impíos como aquellos que no invocan a Dios. Así como un niño respira desde el momento en que nace, así también el cristiano ora.

No obstante, no debemos pensar por esto que el orar sea una tarea sencilla. Cuando un creyente se dispone a orar una tremenda lucha comienza a librarse de inmediato en su interior, y continuará librándose hasta que termine de orar. ¿Por qué es esto así? Porque el pecado aún mora en nosotros, y continuamente nos empuja lejos de Dios.

Todo deber que nos acerque a Dios encontrará resistencia en nuestro interior. En Romanos 7:21 Pablo dice: “Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo la ley de que el mal está presente en mí”. “Precisamente cuando me dispongo a hacer el bien, el pecado que mora en mi interior se manifiesta activamente tratando de impedirlo”.

Y como ningún otro deber nos acerca más a Dios que la oración, ninguno encontrará más resistencia que éste. El pecado es tan terrible que nos persigue hasta las puertas mismas del cielo, como nos advierte el Señor en Mateo 6:5-6:

“Cuando ustedes oren, no sean como los hipócritas; porque a ellos les gusta ponerse en pie y orar en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos por los hombres. En verdad les digo que ya han recibido su recompensa. Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cuando hayas cerrado la puerta, ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará”.

Detengámonos a observar este texto con cuidado. No existe una actividad más noble, ni más piadosa que orar. Dice Martyn Lloyd-Jones que “nunca es mayor el hombre que cuando se halla en comunión y contacto con Dios”. No obstante, aún en el ejercicio de ese deber tan noble y piadoso, el creyente puede ser atrapado por la corrupción y el pecado que habita en él y orar como un hipócrita.

Muchas veces pensamos en el pecado en términos de hechos vergonzosos y desagradables. Vemos a un hombre tendido en el pavimento, completamente borracho, y pensamos que ese es un cuadro vívido de los efectos del pecado en el hombre. Pero si queremos tener una idea más exacta de lo que es el pecado debemos mirar hacia otro lugar. Debemos mirar a un creyente sincero, de rodillas delante de Dios, tratando de presentarse ante el trono de la gracia, y aún en ese lugar experimentando el asedio de su propio “yo”, el asedio de su propia corrupción.

Esa es una imagen más vívida y más terrible de los efectos del pecado en el hombre. Ese hombre ha venido a adorar a Dios, y si se descuida el pecado lo moverá a adorarse a sí mismo. Así de monstruoso es el pecado.

El Señor Jesucristo nos está advirtiendo en este pasaje que al venir delante de la presencia de Dios debemos cuidarnos de la hipocresía. Cuidarnos de centrar la atención en nosotros mismos en vez de centrarla en Aquel a quien oramos. Ese es el peligro que Cristo denuncia aquí.

El pecado nos perseguirá hasta las puertas mismas del cielo. Así que no te sorprendas por las luchas que experimentas en tu vida de oración. No sólo durante el ejercicio de ese deber piadoso, sino también en el momento en que te dispones hacerlo.

¡Cuán difícil es mantener una vida disciplinada de oración! Satanás y el pecado no sólo tratarán de estorbarnos mientras oramos, sino que intentarán, por todos los medios posibles, obstaculizarnos para que no oremos.

Y es precisamente acerca de estos obstáculos que pienso postear una serie de artículos a lo largo de esta semana, haciendo un amplio uso de la obra del puritano William Gurnall, The Christian in Complete Armour (“El Cristiano y su Completa Armadura”). El cristiano no debe ignorar las maquinaciones del maligno, y por lo tanto debe conocer las estratagemas que usa para alejarlo del trono de la gracia y los remedios que debemos aplicar para impedirlo.


Sugel-MichelenAUTOR: Sugel Michelén (MTS). Ha sido por más 30 años uno de los pastores de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo, en República Dominicana, donde tiene la responsabilidad de predicar regularmente la Palabra de Dios en el día del Señor. Es autor de Palabras al Cansado, Hacia una Educación Auténticamente Cristiana y un libro ilustrado para niños titulado La más Extraordinaria Historia Jamás Contada. El pastor Michelén y su esposa Gloria tienen 3 hijos y 4 nietos.

FUENTE: http://www.thegospelcoalition.org/coalicion/article/por-que-se-nos-hace-tan-dificil-el-habito-de-orar