EL DESÁNIMO Y CÓMO VENCERLO

44-DESANIMO

El desánimo es una sensación muy típica en los seres humanos, quien no haya experimentado este sentimiento es porque no es humano. El desánimo se manifiesta de muchas formas pero las más comunes suelen ser: 1) Un menor nivel de energía de la habitual, 2) Ponernos apáticos y 3) Desmotivados para hacer las cosas.

El desánimo puede venir a tu vida por motivos muy variados: La tristeza de una mala noticia, la soledad, el cansancio mental, una crisis existencial, una enfermedad prolongada, cuando las finanzas están bajas, cuando el proyecto-emprendimiento-negocio no resulta e incluso, por una mala alimentación que muestra carencias nutricionales o por falta de descanso adecuado. Pero el desánimo también puede llegar a ti por pensar negativamente sobre todo aquellos pensamientos de lástima o auto-reproche.

El desánimo es como un remolino de agua que nos quiere succionar hasta hundirnos. Puede durar unos minutos, horas, días, semanas y hasta convertirse en algo crónico (una enfermedad). Esto último es muy peligroso porque de no espantarlo puede instalarse en nuestra vida para siempre. Por eso es importante estar alerta cuando el desánimo viene porque no te soltará si no se lo impides.

EL DESÁNIMO Y LA BIBLIA

En la Biblia encontramos un caso particular donde unos constructores fueron presa del desánimo y no supieron manejarlo.

Leamos Nehemías 4:10-11 y aprendamos algunas verdades que allí aparecen:

«Entonces el pueblo de Judá comenzó a quejarse: “Los trabajadores se están cansando, y los escombros que quedan por sacar son demasiados. Jamás podremos construir la muralla por nuestra cuenta”. Mientras tanto, nuestros enemigos decían: “Antes de que se den cuenta de lo que está pasando, caeremos encima de ellos, los mataremos y detendremos el trabajo”».

El Contexto del Pasaje:

Esto ocurre en el año 423 a.C. Se trata de la reconstrucción del muro de Jerusalén. Algunos judíos que habían estado exiliados en Babilonia por muchos años habían vuelto a su ciudad natal a levantar los muros que los babilonios habían destruido. Nehemías es el encargado de comandar a los re-constructores y si bien comenzaron con energía, con el paso del tiempo el ánimo de los hombres fue decayendo gradualmente, veamos porqué.

1. El Cansancio por auto-exigencia te pasará la Cuenta.

“Las fuerzas de los acarreadores se han debilitado…” (Nehemías 4:10)

Los trabajadores estaban agotados física y mentalmente, habían trabajado tanto que quemaron todas sus energías. Esto lo vemos en Nehemías 4:6 donde dice que levantaron el muro hasta la mitad de su altura porque trabajaron arduamente. En otras palabras, “comenzaron rápido y no se detuvieron a descansar”. Y eso suele ser un error típico en las personas que trabajan demasiado, ¡le dan duro a la faena hasta terminarla! Se exigen más de la cuenta ignorando que el cuerpo y la mente necesitan hacer paradas, respirar, desconectarse para recuperar energías; de no hacerlo es obvio que el desánimo vendrá.  A veces cometemos la equivocación de pensar que el desánimo es un problema estrictamente espiritual. Y decimos ‘Tal vez tenga que volver a rendir mi vida a Dios’, cuando el único problema es que estamos exhaustos. ¿Qué debemos hacer? Frenar, tomarte un día o dos, no hacer el trabajo de un solo golpe cuando éste es mucho sino por tiempos, incluso irte a dormir temprano puede ser lo más espiritual que hagas durante tu jornada. 

2. Las Tareas Inconclusas y banalidades de la Vida te frustrarán.

“…Los escombros son muchos. No podremos terminar de reparar los muros” (Nehemías 4:10).

Debemos recordar que los constructores estaban re-construyendo un muro caído, los escombros del muro antiguo estaban por todas partes. Y al parecer eran tantos que no les permitían trabajar con libertad. Al ver tantos escombros por aquí y por allá los trabajadores se desanimaron, ¿saben por qué? Porque el desorden, la confusión, las tareas acumuladas, los proyectos abandonados provocan estrés y cansancio mental. ¿Qué debes hacer? Sencillo, “pon en orden tu casa, tus cosas,  tu cuarto, haz un inventario de tu vida y pon todo en su lugar; de no hacerlo seguirás tropezando con los mismos errores de siempre y la frustración te alcanzará”. Los escombros también pueden representar aquellas trivialidades del día a día, cosas superficiales o de menor importancia pero que llaman tu atención y hacen que pierdas el foco. Enfócate en lo que realmente importa, en reconstruir el muro, en tu proyecto, emprendimiento, matrimonio, carrera universitaria, liderazgo… ¡deja de fijarte en los detalles sin importancia que roban tu energía!

3. Las Palabras de Maldición que salen de tu Boca cancelarán la Bendición.

“…No podremos reconstruir el muro” (Nehemías 4:10)

Notamos aquí la misma actitud que siglos antes algunos hombres manifestaron cuando fueron enviados a explorar la Tierra Prometida, me refiero a los 12 espías que Moisés envió y de los cuales 10 trajeron un informe negativo. En cierta parte del reporte ellos dijeron: “No podremos vencerlos”, y con esto lapidaron el ánimo de todo el pueblo. En este caso los re-constructores no se enfrentaban a gigantes sino a una tarea monumental, terminar el muro antes que los enemigos llegaran para atacarlos. Y al igual que los 10 espías cancelaron la bendición por culpa de sus palabras de desánimo. ¿Qué aprendemos? Pon atención a lo que dices, vigila tus palabras porque ellas tienen el poder de la vida y la muerte, poder de abrir o cerrar puertas; por tanto cuando venga el desánimo no abramos nuestra boca a no ser para declarar bendición sobre ese proyecto, tarea, petición o prueba; pero si te la pasas maldiciendo tu suerte, quejándote por lo que te ha tocado vivir entonces ni creas que podrás terminar el muro. Simplemente niégate a abrir tus labios para proferir maldición cuando el desánimo ha llegado a tu vida, lo más sabio  que puedes hacer es declarar bendición ––sé que saldré de ésta, con la ayuda de Dios terminaré esta tarea, creo y declaro que pagaré mi deuda––, o bien quedarse callado.

4. El Temor a las Situaciones Difíciles provocará Estancamiento.

“Y nuestros enemigos maquinaban: «…los mataremos; así haremos que la obra se suspenda»” (Nehemías 4:11).

Los enemigos de los judíos no querían que la muralla de la ciudad fuese reconstruida porque así les sería fácil ingresar a Jerusalén para acabar con ellos.  ¿Qué aprendemos? Tienes que entender que en la vida siempre encontrarás personas, situaciones o  cosas que se opondrán a tu éxito: un socio fraudulento, un cónyuge que no te ama, un hijo que te causa problemas, una adicción que te mantiene atado, una enfermedad que no te suelta, una crisis financiera que lleva años, un proyecto que no resulta, o incluso malas decisiones tomadas por ti mismo; en fin, en ocasiones pareciera que la vida maquina contra ti. Eso puede producir temor y éste provocará un desánimo tan fuerte que te tumbará a la cama y ahí te mantendrá si no haces algo al respecto. Acéptalo, la vida no es fácil, las situaciones adversas son parte del show, ¿quien te dijo que en este mundo solo tendrías recompensas?  Aceptar los golpes y seguir adelante es lo que te hace grande, si no lo entiendes te pasarás toda tu vida deprimido, amargado, triste, estancado, queriendo renunciar a cada rato, manteniéndote en un nivel inferior al que deberías estar.

CONCLUSIÓN

Deseo terminar con un versículo que siempre me ha cautivado, quizá porque me conecto con su personaje o porque la historia me resulta familiar:

«Y David estaba muy angustiado porque la gente hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba amargado, cada uno a causa de sus hijos y de sus hijas. Mas David se fortaleció en el Señor su Dios» (1ª Samuel 30:6).

  • Al igual que David yo también he sufrido angustias
  • Al igual que David también he experimentado las críticas y acusaciones de gente maliciosa, incluso algunos cercanos a mí.
  • Y al igual que David yo también he hallado fortaleza en esos momentos de desanimo cuando he recurrido al Señor. Él no me ha dejado solo.

He aquí la clave:

CUANDO VENGAN ESOS TIEMPOS DE DESÁNIMO DEJA TODO LO QUE ESTÁS HACIENDO Y VUÉLVETE EN COMUNIÓN CON DIOS; ORA CON MÁS FUERZA, CANTA ALABANZAS, DECLARA BENDICIÓN, GRITA SUS BONDADES, LEE LA BIBLIA EN  VOZ ALTA, DESCANSA FÍSICAMENTE, SALE DEL LUGAR QUE TE TIENE ANGUSTIADO, JÚNTATE CON GENTE OPTIMISTA Y ESPIRITUAL, CONGRÉGATE CON REGULARIDAD, Y SOBRE TODO, ENCOMIENDA TU CAUSA AL TODOPODEROSO.

Entonces el desánimo saldrá huyendo porque no puede soportar a alguien que emana  la presencia de Dios.

by Gabriel Gil. Prédica del domingo 20 de mayo del 2018 para la iglesia de hogar CRISTO EN CASA – CHILE.

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5 respuestas a “EL DESÁNIMO Y CÓMO VENCERLO

  1. Edagar Garacia 1 junio, 2018 / 18:38

    Bendiciones hermano gracias a Dios por tu vida y ministerio, los estudios son muy edificantes. Recibe saludos desde Guadalajara;Jal, México.

    Le gusta a 1 persona

  2. claudio ashqui 21 mayo, 2018 / 10:02

    Muy edificante Pastor, gracias por compartirlo con nosotros.

    Le gusta a 1 persona

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