SALIENDO DE LAS DEUDAS

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  • Lectura Bíblica para el Estudio: Lucas 15:11-20
  • Texto Principal: “Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti” (Lucas 15:18)
  • Verdad Central: Dios quiere que vivas feliz, pero es necesario salir de las deudas que nos presionan.

A muy pocos pastores les gusta tocar el tema del manejo del dinero, tal vez hay algunos que piensan que este no es un tema muy espiritual o  que no es responsabilidad de ellos ayudar a las personas en esta área de sus vidas.  Pero cuando leemos las Escrituras encontramos que Jesús muy a menudo tocó el tema de las finanzas. Él no fue tímido en cuanto a desafiar a las personas para que gobernaran bien sus finanzas antes de que el dinero destruyera sus vidas. Jesús habló más de dinero en el Nuevo Testamento que del cielo e infierno juntos.

Se habla siete veces más en el NT de dinero que de la oración. Si bien es cierto que hay más de 500 versículos sobre la oración y la fe en el NT, hay más de 2000 versículos que tratan con el dinero y las posesiones. Tal vez fue por esto que Jesús dijo: “ …donde está tu tesoro ahí está tu corazón”. Él sabía que el dinero tiene el potencial de robarnos el corazón.

Desde muy temprano en mi ministerio aprendí lo importante de ayudar a las personas a manejar su dinero para que éste honre a Dios. Muchas personas con quién he trabajado han visto su vida prosperar porque han aplicado los principios bíblicos necesarios para tener una vida financiera que le de la gloria a Dios.

Ante la pregunta de, ¿Cómo podemos salir de las deudas?, debemos primero preguntarnos, ¿Cómo llegamos allí?

Hoy veremos cinco errores financieros que te pueden llevar a una avalancha de deudas financieras, errores que no debes cometer (los errores que presentaré a continuación los extraje de la historia del hijo Pródigo relatada en Lucas 15).

1. El primer error es: SOBRE ESTIMAR LA IMPORTANCIA DE LA RIQUEZA

En Lucas 15, el joven protagonista de la historia está consumido por el mito de “querer más”. Él dijo: “ …si solo puedo conseguir más efectivo”, “Si solo pudiera conseguir más liquidez mi vida sería mejor”.  En cierta ocasión el Rey Salomón dijo que “un buen nombre es más deseable que muchas riquezas” (Proverbios 22:1). También en Proverbios 23:4 dijo: “No te afanes por hacerte rico; Sé prudente, y desiste. Las riquezas desaparecen al guiño del ojo, las riquezas tienen alas, como las alas del águila, y volarán al cielo”.

Amigos, espero que no me interpreten mal. No es malo tener posesiones, pero no permitas que las posesiones te posean a ti. No creas a los mitos, que dicen “si tenemos más cosas seremos más felices”, “si tenemos más cosas, entonces tendremos más amigos”, “si acumulamos más cosas estaremos más seguros”. La verdad es que mientras más cosas tenemos, tendremos más para cuidar, para limpiar, pintar, reparar y asegurar. Recordemos que Mateo 6:19 dice: “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.”

2. Lo segundo que puede producir una avalancha de presión financiera es algo pequeño llamado: GRATIFICACIÓN INSTANTÁNEA.

Miremos nuevamente Lucas 15, en dicha historia un hombre tenía dos hijos. El hijo menor le dijo a su padre, “dame la parte de los bienes que me corresponde” (v.12). Así que el padre decidió dividir su herencia en dos partes para sus hijos. Es importante recordar que en esos días era una falta de respeto pedir esto a un padre. Nadie pensaría en hacer algo como esto. Esta historia nos muestra la gracia tan grande de este padre al final de la historia, pero pienso que también ilustra la desesperación y el deseo insaciable del hijo menor por una gratificación instantánea. El pródigo dijo: ¡Lo quiero ahora!

Algunos dicen que la madurez es la habilidad de posponer el placer. Nuestra cultura ha redefinido lo que es normal en términos financieros. La sociedad de hoy dice: “Es normal tener lo que tus vecinos tienen. Es normal usar las tarjetas de crédito y nunca planificar pagar las mensualidades. Es normal vivir ahora al mismo nivel que nuestros padres a quienes les tomó 30 años alcanzar lo que tienen”. Déjame decirte algo a ti que estás en la secundaria o en la universidad, o a ti que recién graduaste de tus estudios: ¡Aprende a estar contento ahora! Déjame decirte algo más: Vas a ser pobre por un tiempo, vas a estar en banca rota por un tiempo y eso está bien, es parte del aprendizaje de la vida.

Lucas 12: 15 dice “…la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.” No estés anhelando siempre las cosas que no tienes. Déjenme preguntarles algo: ¿Alguno de ustedes ha sido impulsivo y ha buscado esa gratificación instantánea al comprar algo que hoy ya no le gusta o que no usa, y que todavía está pagando? Si es así entonces tienes que hacer enmiendas.

3. Lo tercero que puede llevarte al endeudamiento es: LA CONDUCTA AUTO-DESTRUCTIVA.

El joven pródigo lo vivió en carne propia. Lucas 15: 13 dice “…juntándolo todo el hijo menor se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente…”. Amigos, ¿sabían ustedes que el pecado es un asunto caro? El pecado tal vez puede traerte gratificación inmediata pero tarde o temprano te pasa la cuenta. ¿Alguna vez hemos pensado cuanto dinero hemos mal gastado a través de conductas auto-destructivas? No es solo un costo físico; sino emocional, espiritual y relacional. El precio del pecado es enorme. Piensa en los miles de dólares gastados por la gente que no puede controlar el consumo de alcohol. Qué en cuanto a las personas que han desarrollado un habito de consumo de drogas de $100 a $200 dólares por día. Piensa en los miles de dólares malgastados por la gente en materiales pornográficos, revistas, videos, páginas del Internet que destruyen la mente de tantas familias y personas.  Las conductas destructivas te pueden llevar al fracaso. Hubiera sido bueno que el hijo pródigo se hubiera memorizado Proverbios 23: 21 que dice: “porque el bebedor y el comilón empobrecerán, y el sueño hará vestir vestidos rotos.”

4. Hay una cuarta cosa que te puede enterrar vivo, y es ésta: GASTAR MÁS DE LO QUE GANAS. 

Una generación atrás fue más fácil vivir con lo que se tenía ya que había una regla por la que la mayoría de familias se guiaban: “Cuando se acaba el dinero no se compra nada más”. Guardabas algunos pesos en la alcancía y cuando ésta se vaciaba, ya no comprabas más. Es por esto que nos metemos en problemas, porque ignoramos este principio que los abuelos nos enseñaron, “vivir del efectivo y no gastar dinero que no tenemos”.

Como ustedes, también Fabiola y yo recibimos esas cartas donde nos notifican que hemos sido “pre-aprobados” en alguna línea de crédito. ¡Cuidado! Si caes en la trampa de préstamos fáciles y de altos intereses puedes literalmente destruir tu vida. Salmos 37: 21 dice así: “el impío toma prestado y no paga…”. Mira también lo que dice 1ª Timoteo 6:6 “pero gran ganancia es la piedad acompañada con contentamiento; por que nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar.”

5. Lo otro que te puede meter en una avalancha de deudas y presión financiera es: NO ESTAR PREPARADO PARA LAS TORMENTAS DE LA VIDA.

Mira lo que dice Lucas 15:14 “y cuando todo lo hubo malgastado, vino un gran hambre en aquella provincia y comenzó a faltarle”. El joven no se había preparado para los tiempos difíciles, para las tormentas de la vida. Proverbios 27:12 dice: “El prudente se anticipa al peligro y toma precauciones. El simplón sigue adelante a ciegas y sufre las consecuencias” (la clave en este versículo radica en anticiparse a las tormentas, tomar las precauciones necesarias). Proverbios 21:20 declara: “tesoro precioso y aceite hay en la casa del sabio; más el hombre insensato todo lo gasta.” Las tormentas vienen, es parte de la vida. Debemos saber que tendremos que reparar el auto, seguramente visitaremos la sala de emergencia de un hospital, nuestros niños se enferman con infecciones al oído, también hay que gastarles en los frenillos. Tal vez perdamos el trabajo o nos bajen de repente los ingresos. Tal vez tengas que comenzar a cuidar a un familiar anciano sin mayor aviso. No hay forma de prepararnos para todas las circunstancias adversas, tenemos que hacer lo mejor que podamos y confiar en Dios que nos va a proveer, pero el sabio planifica para este tipo de situaciones de la vida, está atento a lo que puede venir.

Bueno, hasta aquí les he hablado de la manera en que podemos caer en la montaña oscura de las deudas, ¡en una avalancha de presión financiera! Pero seguramente también estamos interesados en saber cómo podemos salir de la presión de las deudas. Aquí les van unos sencillos pero poderosos consejos que nos ayudarán a salir del endeudamiento donde nos hemos metido.

PRIMER CONSEJO: Debemos reconocer la realidad de dónde nos encontramos.

Este es el primer paso para recuperarse de cualquier cosa: Admitir la realidad de lo que está pasando en nuestra vida. Debes poder decir: “en relación a las finanzas soy un esclavo”. Mira lo que dice en Lucas 15:16, este joven llegó a tal situación de necesidad que “deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba… y volviendo en sí dijo: ¡cuantos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!”.

El pródigo llegó a un punto en su vida que mirándose dijo, “esto está mal, mi vida está mal. Soy un esclavo de las finanzas”. Amigos, necesariamente tendrás que reconocer tu estado financiero si quieres salir de las deudas. Proverbios 22:7 enseña: “…el que toma prestado es siervo del que presta.” Y este es el problema aquí. No salir de las deudas es mantenerse en una condición de esclavo, ¡destruye tu gozo! Al ser esclavo de las deudas es difícil disfrutar la vida, ya no podemos disfrutar las vacaciones porque no podemos pagarlas, o una simple película con palomitas de maíz en el cine ya no podemos porque simplemente no tenemos para costearla. Las deudas roban tu paz, tu felicidad…, ¡debes reconocer que estás en problemas! No niegues tu realidad.

SEGUNDO CONSEJO: Desarrolla un plan de ataque

Me encanta lo que el joven pródigo hizo. Él dijo, “me voy a casa”.  “Suficiente de esto, regresaré a mi hogar y le diré a a mi padre, esto, esto y esto otro.” Él se incorporó y dijo, “debo hacer un plan.” De esto aprendemos que tienes que declararle la guerra a las deudas. Debes llegar a un límite donde ya no aguantes más esa esclavitud y con la ayuda de Dios salir adelante por medio de un plan.

Proverbios 21:5 dice: “Los planes bien pensados pura ganancia, los planes apresurados puro fracaso”. De este versículo podemos extraer cinco pasos para salir de las deudas:

  1. Simplemente debes decir “no más deudas”
  2. Comienza a poner un dinerito a un lado para las emergencias. Las tormentas en la vida son una realidad, de esta manera no tendrás que pedir prestado para las emergencias, y caer en mayores deudas.
  3. Comienza  a pagar tus deudas. De las deudas más chicas a las más grandes. Si comienzas con las más grande te desanimas.
  4. Corta por la mitad tus tarjetas de crédito y rechaza cualquier tipo de préstamo u oferta de compra por más tentadora que ésta sea.
  5. Comprométete con tu plan y sin fiel a él.

Mira lo que dice Proverbios 14:23 “En toda labor hay fruto; mas las vanas palabras de los labios empobrecen.” Así que inicia un plan, no lo digas solamente. ¿Podrías comenzar inmediatamente? ¡Hazlo ya! Eso fue lo que hizo el joven en Lucas 15 “me levantaré e iré a mi padre…” Prov. 6:10 dice: “Un poco de sueño, un poco de dormitar, y cruzar por un poco las manos para reposo; así vendrá tu necesidad como caminante, y tu pobreza como hombre armado.” Comencemos hoy en la fortaleza de nuestro Señor. Tú te debes esto a ti, le debes esta acción a tu familia, se lo debes a Dios. La libertad y la esperanza están disponibles y están más cerca que nunca.

TERCER CONSEJO: En humildad pídele al Padre Celestial ayuda.

Lucas 15:20 dice: “y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.” Eso es lo que Dios siente por ti. Solo Dios te puede ayudar a desarrollar tu carácter. Él está listo para atacar el problema de raíz si tu se lo permites.

En realidad las deudas nunca son el problema de fondo. Las deudas sólo son el síntoma de que hay cosas que no están funcionando bien en tu interior. Tal vez algo de orgullo, tal vez algo de envidia, tal vez algo de inseguridad, tal vez falta de imagen personal, tal vez falta de control personal. Solo Dios te puede ayudar con esto, pero esto jamás pasará si no recurres a Él para pedirle ayuda para salir del pozo donde te encuentras.

CUARTO CONSEJO: Declara a Diario que estás Saliendo de las Deudas.

La Biblia es clara al enseñar que nuestras palabras tienen poder (Proverbios 18:21 y muchas citas más), por tanto si te la pasas diciendo que “nunca saldrás de deudas”, “jamás podrás pagar ese préstamo”, “es imposible surgir”; okey, eso es justamente lo que pasará, tus palabras atarán tu destino. En cambio debes decir, “sé que con la ayuda de Dios saldré de ésta”, “con mis propias fuerzas no puedo pero mi Dios me ayudará a pagar ese préstamo”, “me declaro libre de toda deuda”. Pero seamos honestos y no caigamos en ilusiones; el simple hecho de declarar no pagará la deuda (el acreedor no desaparecerá por más que ores, ates, reprendas o decretes), pero el declararte libre de deudas activará en ti la fe suficiente para levantarte, volver a creer en Dios y en ti y crear los pasos para salir del atolladero donde estás. ¡Las palabras siempre son el inicio de nuevos comienzos!

DESEO TERMINAR CON ESTA CONSIGNA BÍBLICA, memorizarla y anclarla a tu vida te ayudarán enormemente:

No vivan preocupados por tener más dinero. Estén contentos con lo que tienen, porque Dios ha dicho: Nunca te dejaré abandonado.” (Hebreos 13:5)

Por Gabriel Gil (el sermón de hoy 22-abril-2018- fue predicado en CRISTO EN CASA – CHILE, una iglesia de hogar).

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3 respuestas a “SALIENDO DE LAS DEUDAS

  1. Angel Henry 23 abril, 2018 / 12:36

    Esta prédica es una verdadera joya, siempre que se esté dispuesto a escuchar con detenimientos, reflexionar y hacer lo que hay que hacer para solucionar lo que no está bien. Me comprometo conmigo y con Dios, a trabajar duro para dejar atrás este estigma. Bendigo a Gabriel Gil, mi amigo y pastor espiritual.

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  2. Victor Alcantar 22 abril, 2018 / 17:55

    Excelentes consejos 👍💰💸

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