SANTO POSMODERNO

catarsisAl leer el pasaje escritural de 1ª Pedro 1:15-16 no hago otra cosa sino estremecerme por completo, es que como diría Charles Spurgeon (1), “no me asusta lo que no entiendo de la Biblia, sino lo que entiendo de ella”. Y bueno, este pasaje es bastante claro en su enseñanza, no hace falta ser exégeta, hermeneuta o teólogo para captar lo que el apóstol quiso decirnos, juzgue usted:

“Sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir. Porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo”.. O si lo prefieren en una versión más moderna: “Así que no hagan lo malo, sino manténganse apartados del mal, porque Dios los eligió para ser su pueblo. En la Biblia, Dios nos dice: «Yo soy un Dios diferente a los demás, por eso ustedes deben ser diferentes a las demás naciones.»” (Versión TLA).

¿Así o más claro? La verdad es que Pedro nos da claras instrucciones de cómo vivir el cristianismo en una sociedad no cristiana. Él nos dice que debemos ser diferentes al resto, comportarnos de tal manera que la gente nos apunte con el dedo no para enjuiciarnos, sino para admirarse de nuestra manera decorosa, sabia y productiva de vivir; en otras palabras, no sólo el apóstol sino la Biblia entera nos hacen un claro llamado a la santidad en medio de un mundo anti-sacro.

Pero vamos por parte, diseccionemos este tema punto por punto porque a fin de cuentas eso de ser un SANTO POSMODERNO no es algo que se escucha de manera habitual en nuestros púlpitos, y quizá con “suerte” en algunos salones de seminarios teológicos.

HABLEMOS DE SANTIDAD

Para hablar de santidad debemos remitirnos al término SANTO: “Traducción de varios sinónimos griegos y hebreos que se refieren en general a lo que es sagrado y separado de lo común. Además de referirse al alejamiento de todo lo que contamine, el término, tal como se lo usa comúnmente, incluye, cuando se lo aplica al pueblo de Dios, el concepto de perfección moral. A menudo manifiesta un fuerte énfasis en la dedicación de algo o alguien a un uso religioso o sagrado (cf Ex. 19:6; 30:31, 32; Lv. 21:6; He. 3:1; etc.). El término se usa: 1. Para la santidad absoluta de Dios (1S. 2:2; Sal. 99:9; Is. 6:3; Ap. 15:4; etc.). 2. En la frase “el Santo de Israel”, uno de los títulos del Señor (Is. 47:4; Ez. 39:7; etc.). 3. En los nombres de los compartimentos del Santuario y del Templo (Ex. 26:33; 2 Cr. 4:22; He. 9:12, etc.). 4. En referencias al carácter que se espera se manifieste en los hijos de Dios (1P.1:15, 16); etc. En algunos pasajes bíblicos se expresa el concepto de santo con “apartado” (heb. sûr, “desviar/se”, “apartar/se”, “retirar/se”; gr. ekklíno, “desviarse de”, “esquivar”, “evitar”). El vocablo aparece en Job 1:1, 8, 2:3; 2 P. 3:11; etc., y que tiene el sentido de “abstenerse [apartarse] de”; principalmente el de “huir [escapar] asustado de” algo” (2).

Pero me quedo con un término que aprendí en mis años de seminarista allá en los inicios del dos mil. Uno de mis profesores de Antiguo Testamento me enseñó que “santidad es el estilo de vida que profesan lo santos, y los santos son aquellos que han sido apartados (qados’h) por Dios para un ejercicio en particular. No hace falta ser ministro, líder, predicador, maestro o cantante para ser un “qadosh”, sino que todos estamos llamados a apartarnos del pecado y de todo estilo de vida que promueva la maldad en todos los sentidos para ejercitar la fe en Jesucristo en un sociedad caótica. Podemos ser “qadosh” incluso en un mundo lleno de pecado” (3).

La santidad es la condición externa de mi condición interna, de mi relación con Dios; y esta relación se manifestará en el exterior de múltiples maneras, tanto en mi forma de pensar, hablar y actuar. Por eso Cristo dijo: “Por sus frutos los conoceréis” (Mt. 7:20), porque nuestro estilo de vida nos delata, es lo que mostramos hacia los demás lo que evidencia aquello que pensamos, creemos, defendemos y vivimos. La santidad es por tanto nuestra piel externa…, y es muy fácil ver cuando nuestra piel está en buenas condiciones o bien, dañada. Es que una persona santa no puede ocultar su santidad, así mismo el que disimula la santidad, tarde o temprano sus hechos lo denunciarán.

HABLEMOS DE POSMODERNISMO

Se llama posmodernidad a la época que estamos viviendo en la actualidad, la cual es producto del fracaso de la era moderna. Sociólogos y antropólogos han intentado definir esta época con raquíticos resultados, quizá porque nuestra era está en constante evolución y lo que la definía hoy no lo hará mañana. En fin, les presento algunas de las principales características de los tiempos que vivimos en la actualidad:

  1. Incredulidad: El hombre posmoderno ha perdido todo tipo de fe.
  2. Secularización: El hombre posmoderno ha desplazado a Dios a un segundo plano. La espiritualidad no es algo que le interese.
  3. Relatividad: En el pensamiento del hombre posmoderno no existen las verdades absolutas, todo es relativo.
  4. Sentimiento: En esta época se ha dejado a un lado la razón y se ha priorizado el sentimiento. El hombre posmoderno busca satisfacer sus deseos al punto de un hedonismo total. La frase “siento, luego existo” es típica de los jóvenes de esta época.
  5. Estética: Esto se refiere a la imagen corporal como punto de atención del hombre posmoderno. La belleza sustituye la moral. “Los ancianos exitosos son aquellos que han llegado a esa edad pareciendo jóvenes”.
  6. Aculpabilidad: Se vive una vida libre y el único gobernador de ella es el mismo hombre. El hombre posmoderno piensa: “Si Dios no existe todo está permitido”.
  7. Presente: El hombre posmoderno trata de vivir su propia realización aquí y ahora. No hay pasado que valga ni futuro que esperar.
  8. Individualismo: El elemento de “comunidad” ha perdido espacio. El hombre posmoderno busca sobresalir solo.
  9. Conformismo: El hombre posmoderno al no poder ni querer cambiar las injusticias del sistema se conformará a su propia realidad: “Mientras yo y mi familia estemos bien, allá ellos” (4).

En su blog “Pastor Cristiano”, el Dr. Earl Creps nos entrega un interesante punto de vista respecto al posmodernismo:

La palabra posmoderno se usa de tantas maneras que el teólogo Tyron Inbody lo llama “el Velcro intelectual arrastrado a través de la cultura” que “se puede usar para caracterizar a casi cualquier cosa de la que uno aprueba o desaprueba.” Aun algunos de sus más fieles partidarios resisten tratar de definir la filosofía sobre la que se basa su carrera misma. Sin embargo, el no poder definir un concepto no quiere decir que no tiene ningún efecto en nuestra vida. Los científicos no pueden explicar lo que es la gravedad, pero su fuerza invisible nos mantiene pegados a este planeta. De igual manera, la filosofía posmoderna tiene un efecto invisible en millones de personas que nunca han oído esa palabra. Muchos en el ministerio intuyen que algo poderoso se está desplazando en nuestra cultura, pero se les hace difícil identificarlo específicamente (5).

¿ES POSIBLE VIVIR EN SANTIDAD EN MEDIO DEL POSMODERNISMO?

La respuesta es un categórico . Pero ¿cómo?, es la pregunta que puedo oír de algunos de ustedes; y procedo a responderles con un versículo bíblico que encierra tres verdades aplicables aquí y ahora: “No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta” (Romanos 12:2 NVI).

1ª VERDAD: No se amolden al sistema. Se refiere a no ajustarse a los criterios que el posmodernosmo postula como ciertos. Aquí debemos ser fieles a nuestras convicciones cristianas y mantenernos firmes en ellas, incluso si eso significa “perder” o ser tachados de “retrógradas”.

2ª VERDAD: Cambia tu forma de pensar. La clave para el éxito verdadero está en cambiar nuestra forma de pensar, domesticar la mente y entrenarla para el triunfo; esto sólo será posible al alimentarla con la información correcta y para esto no nada mejor que la Palabra de Dios.

3ª VERDAD: Deja que Dios transforme tus convicciones y tu mundo cambiará. Nada de lo anterior funcionará si no dejamos que el buen Dios al que servimos nos moldee a su imagen y semejanza, y para esto será crucial nuestro permiso, nuestra intención, nuestro querer…, si bien Dios podría proceder sin siquiera preguntarnos, Él prefiere hacerlo para que así el “libre albedrío” cobre sentido.

No puedo explicar a mayor profundidad cada una de estas verdades porque eso es una primicia para los jóvenes que asistirán al Campamento Juvenil en Brasil donde seré uno de los expositores y donde enseñaré estos axiomas (05 a 08 de febrero del 2016). Una vez vuelve del país carioca pondré a vuestra disposición los escritos y por que no, los audios en mp3 si allá me graban. Pero una cosa debe quedar anclada en nuestra mente y corazón, “prefiramos ser santos posmodernos que santulones hipócritas”, porque de estos últimos hay muchos.

CONCLUSIÓN

La era posmoderna es complicada, enredada y confusa; sin embargo el cristianismo ya ha sobrevivido a épocas difíciles con anterioridad, tal fue la época de los mártires del siglo II, III y IV d.C. cuando preferían morir quemados vivos, devorados por las fieras o partidos por la mitad antes que renunciar a su fe en Cristo. Si bien en ese tiempo el concepto “posmodernidad” no se conocía, los cristianos de entonces sí conocían los conceptos de convicción, fe, santidad y firmeza…, todo eso hizo que pudieran mantenerse firmes en medio del caos reinante. ¿Acaso hoy no podemos sobrevivir en el “coliseo posmoderno” que se levanta frente a nosotros? ¡Por supuesto que sí! Aunque las fieras intelectuales quieran devorarnos lo único que resta es pedir a Dios nos ayude a vivir en santidad incluso cuando todo el mundo nos tache de fundamentalistas, arcaicos o intolerantes; es que la santidad siempre irá en contra de la corriente. Por otra parte, seamos inteligentes y aprovechemos lo mejor de esta era y utilicémoslo para compartir el evangelio pero sin tranzar los principios del Reino.

PREGUNTA

Por favor, ayúdame con esto: ¿De qué manera práctica podemos vivir en santidad en una sociedad posmoderna? Denme ejemplo cotidianos, vuestras respuestas serán utilizadas para el Campamento de Jóvenes en Brasil. Gracias.-

—————————

1. Charles Spurgeon, nacido en 1834 y fallecido en 1892. Fue un reconocido pastor bautista británico. Apodado por el pueblo como “el príncipe de los predicadores” debido a su elocuencia al hablar. Se cree que evangelizó unas diez millones de personas y predicaba unas 10 veces a la semana en distintos lugares.

2. Diccionario Bíblico On Line: http://www.wikicristiano.org

3. Tito Apéstegui, clases de Teología del Antiguo Testamento. Semisud, Quito-Ecuador, 2002.

4. En Brasil, específicamente los días 5, 6, 7 y 8 del año en curso compartiré en el Campamento Nacional de Jóvenes el tema LA IDENTIDAD DEL JOVEN CRISTIANO EN MEDIO DE LA POSMODERNIDAD.

5. Earl Creps: http://www.pastorcristiano.com


la foto (1) copia 2Gabriel Gil es Coach integral sistémico y mentor de vidas, de profesión teólogo. Su Propósito en este mundo es “guiar a las personas hacia Dios ayudándolas a mejorar sus vidas”. Es fundador y director de Menthor, Consultora en Desarrollo Humano. A Través de esta consultora ha impartido Seminarios presenciales, Talleres y Charlas desde México a Chile; y Seminarios virtuales (webinarios) a muchas personas en diferentes Continentes. Muchos Líderes han logrado subir su nivel de eficiencia personal y organizacional con los programas de entrenamiento que Gabriel ha creado.

 

Anuncios

3 thoughts on “SANTO POSMODERNO

  1. Sara Frias 27 enero, 2016 / 10:53

    Muy bueno el artículo, y sin lugar a duda debe estar mejor lo que falta…con respecto a la pregunta, humildemente creo que una de las maneras prácticas fuera “ejercitando un carácter radical”… Vuestra jactancia no es buena. ¿No sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa? 1Cor.5:6… Bendiciones.

    Me gusta

  2. Katya Vallejo Avellán 27 enero, 2016 / 01:40

    De mis amigos el 99% dicen ser cristianos , mismos que no leen La Biblia.. La leo y estudio desde hace 3 años, después de muchos libros filosoficos, de auto ayuda, testimonios laicos, etc. Leer la Biblia me hizo una cristiana con base, para desenvolverme en muchos ámbitos en los que antes me desgastaba.

    Hoy voy confiada, con mi familia, mi trabajo, la política, y sobretodo entre las personas del diario vivir.

    Siempre debo explicarles que soy Cristiana. Ahora se lo que eso significa!

    Me gusta

  3. Ángel Henry 26 enero, 2016 / 19:55

    Gabriel, creo que una forma sencilla es en la conducta cotidiana; los compañeros de trabajo y de cualquier otro ambiente, con los que entra el cristiano, generan oportunidades para que los no cristianos pregunten acerca de las prácticas que ellos mismos identifican diferentes a lo común. Ahí es la oportunidad de hablarles de los fundamentos cristianos de nuestra conducta diferenciada. Mi humilde aportación de lo que estoy experimentando actualmente en el día a día.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s