LLEVE A SU IGLESIA AL PSICÓLOGO

Chest Pain - Help!
Chest Pain – Help!

Tiempo atrás tuve un tremendo dolor en el pecho, sentía que mi corazón iba a explotar. Camino al hospital sólo pensaba lo peor, la idea de estar cerca de conocer a mi Creador no abandonaba mi cabeza. Al llegar al servicio de urgencia la señorita que me recibió tomó mis antecedentes y me preguntó, no sé si con ternura o con ironía “¿qué es lo que tiene?”, a lo que respondí: no sé lo que tengo, sólo sé que me duele mucho el pecho.

Muchas iglesias el día de hoy se encuentran “funcionando” de manera similar, sabiendo que tienen un dolor en alguna parte del cuerpo -que algo no anda bien-, pero sin comprender cabalmente qué padecen o qué las ha enfermado.

Mi Iglesia no Crece, ¿Está Enferma?

Ahora bien, para comprender el que una Iglesia esté o no enferma lo primero que deseo señalar es que no todas las iglesias crecen de la misma manera (no todas son mega-iglesias), así entonces el crecimiento de una congregación no debe ser usado como indicador de salud o enfermedad, básicamente porque el tema del iglecrecimiento es un tema muy complejo como para reducirlo a lo estrictamente numérico. Se los explico con un ejemplo: Muchas personas que por sus genes estaban destinadas a ser de una estatura menor a la que tienen el día de hoy pasaron por algún tratamiento de crecimiento, consumiendo productores o receptores de la hormona del crecimiento (GH es su sigla). Al cabo del tratamiento muchos quedaron algo frustrados porque pese a que tomaron y tomaron hormonas, no llegaron al soñado “metro ochenta”. Un amigo que pasó por este tratamiento confrontó al médico que le hizo parte de este proceso, a lo que el médico con una maestría propia de los que saben le preguntó: -¿cuánto mides tú?- dijo el hombre de la capa blanca. -1,68 doctor- respondió el molesto paciente. – ¿cuánto mide tu madre? – 1,60 doctor- dijo algo más calmo. -¿cuánto mide tu padre?- señaló con una evidente sonrisa en su boca – 1,66 doctor. – Bueno amigo mío, lo que ocurre es que la hormona que tomas saca tu potencial de crecimiento, pero no lo puede inventar, es decir, en tus genes hay un máximo posible, el cual sin la hormona no lo alcanzarías, pero gracias a la intervención de ésta alcanzaste el máximo de tu potencial, pero amigo mío, no puedo aumentar lo que simplemente no existe.

Esta historia manifiesta en parte la realidad de las iglesias, a muchas las angustiamos para que sean un mega-iglesia, de hecho algunas terminan endeudándose con planes de crecimiento instantáneo, de multiplicación al cuadrado etc., pero no somos capaces de reconocer que existe un potencial de crecimiento, el cual es propio de cada Iglesia y debemos respetar. Si lo piensa bien, con esta lógica de sólo macro iglesias el modelo de Cristo, con 12 hombres, hubiera sido un fracaso.

Procura una visita al Médico

Por lo antes dicho quiero invitarte a no preocuparte por el trabajo de Dios (¿acaso no dice por ahí que el agrega a los que han de ser salvos?) y más bien a ocuparte por mantener una Iglesia sana, eso amigo mío es vital, porque muchos (incluyendo al autor de este relato) no crecimos mucho físicamente, pero qué importante es estar sanos.

Ahora la pregunta que te quiero hacer es la siguiente ¿quién decide quién está sano y quién está enfermo? En la medicina un doctor está capacitado para darte un diagnóstico, tal como me pasó en el relato inicial (yo creía saber qué me dolía y dónde me dolía; pero no sabía por qué me dolía y lo más importante, no tenía idea  de qué hacer para que me dejara de doler). Aunque no lo creas, dentro del ámbito organizacional existen los “psicólogos organizacionales” que trabajan diagnosticando lo que está bien o no dentro de la empresa (son como una especie de médicos, expertos en el buen desarrollo de la organización). Estos psicólogos especializados utilizan técnicas de levantamiento de información, mediante metodologías cualitativas, cuantitativas o mixtas, comienzan a realizar un diagnóstico y así pueden señalar a los integrantes del grupo humano dónde radica el dolor, qué hacer para remediarlo y cuáles los pasos a seguir.

20e56deY la Iglesia, ¿Necesita de un Psicólogo Organizacional?

¡Absolutamente! Y se los digo de esta manera: Es importante realizar un diagnóstico certero en toda iglesia que en verdad desee crecer “al estilo de Dios”, ya que el posterior tratamiento dependerá del diagnóstico inicial. Pensemos por un momento en esto, un tratamiento equivocado, no sólo no produce la sanidad, sino que implica un gasto de energía y recursos que nunca es bueno malgastar. Tal vez acá puede pensar o recordar, cuantas capacitaciones, retiros espirituales, cursos y otras actividades fueron realizadas sin producir el más mínimo efecto en la iglesia. Esto es obvio, así como una dipirona no sana el insomnio, una cura, sin conocer la enfermedad será igualmente infructuosa. Una vez que se lleva a cabo este diagnóstico, se desarrolla una propuesta de intervención, lo que implica atacar la verdadera raíz del problema. ¿cómo que la verdadera raíz? Sí, muchas veces tenemos un dolor que es reflejo de una enfermedad que ni se nos había cruzado por la mente.

¿Recuerda que inicié este relato diciendo que acudí a Urgencias por un fuerte dolor en el pecho y que pensaba que se trataba del corazón! ¡Nada más lejos de la verdad! Aunque no lo crea mi dolor en el pecho era en realidad un dolor estomacal, que gracias a su inflamación afectó el tórax, produciendo un dolor intenso el cual tenía “cero riesgo vital”, pero impensado. De hecho el tratamiento no tuvo nada que ver con marca pasos o escáner al corazón, sólo unos omeprazol y mucho jugo.

En Conclusión…

Tenemos muchas iglesias que están haciendo tratamientos incorrectos “para sus enfermedades”, porque no conocen sus padecimientos; confunden el crecer con el estar sano y terminan haciendo cursos que vienen de países que no tienen nada que ver con la realidad y cultura local lo cual produce los resultados conocidos por todos.

Mi propuesta es que todo pastor busque a un psicólogo organizacional (invierta si es necesario), realice un levantamiento de información, señale todas las dolencias del cuerpo en el que participa, deje que realice el diagnóstico y le oriente a un tratamiento, yo le aseguro que si sabe bien en dónde intervenir, cuando intervenga, notará la diferencia.


 

1234296_10201694604707687_121629836_nAutor: Luciano Valenzuela. Conferencista y debatiente internacional, actualmente se encuentra cursando la carrera de Psicología, con énfasis en el Área Organizacional. Graduado de Teología y actualmente Pastor en la Iglesia Más Vida.

 

Anuncios

2 thoughts on “LLEVE A SU IGLESIA AL PSICÓLOGO

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s