MANUAL DE FUNCIONES PARA PASTORES Y LÍDERES ECLESIALES

predicadorIntroducción.
María leyó en el periódico que necesitaban una secretaria ejecutiva bilingüe en una importante Compañía de la ciudad. Sin dudarlo envió su curriculum al igual que decenas de candidatas, era la oportunidad que estaba buscando. En un par de días recibió la llamada esperada, debía presentarse el día y hora señalada para una entrevista con el encargado de contratar personal. Así lo hizo, se vistió de manera formal y profesional, quería dar una buena impresión.

El señor Pérez estuvo con ella 60 minutos, tiempo en el cual le dejó en claro cuál era la descripción del cargo, el perfil que la empresa buscaba, los requisitos para optar al puesto, ante quien era responsable, los horarios de trabajo, privilegios, deberes, honorarios y por supuesto las tareas que la secretaria ejecutiva bilingüe debía realizar, eso claro está, si María quedaba contratada. El señor Pérez quería asegurarse que las candidatas -entre ellas nuestra María-, entendieran bien lo que la Organización esperaba de ellas, por eso les leyó a cada una detalladamente el MANUAL DE FUNCIONES PARA SECRETARIA EJECUTIVA BILINGÜE. El hábil entrevistador quería asegurarse de contratar a alguien que supiera cuál era su trabajo, y para ello era clave que supieran en qué mismo consistía el puesto.

María fue contratada y hoy se desempeña feliz en su puesto de trabajo. Ella sabe perfectamente lo que debe hacer, ella conoce sus tareas porque le entregaron un manual de funciones con especificaciones claras.

1. Iglesia y Organizaciones.
Amigos, sé bien que algunos no les gusta que comparemos la Iglesia con una empresa, compañía o entidades similares, jamás ha sido mi intención ponerlas en el mismo nivel, pero… ¿no debemos imitar lo bueno y rechazar lo malo? (1ª Tesalonicenses 5:21); ¿Por qué entonces no aprender esta buena conducta organizacional, es decir, entregar un manual de funciones con especificaciones claras a nuestros pastores, ministros y líderes eclesiales? ¿no nos ahorraríamos dolores de cabeza, confusiones, malos entendidos, frustraciones, expectativas demasiado altas y falta de productividad laboral? Y es que una cosa es cierta: El oficio pastoral es una vocación noble y honrosa, sí, pero también es un trabajo. Las personas que por misericordia divina ejercemos este cargo sabemos que no estamos en la pastoral por hobby, por que no tenemos nada mejor que hacer o porque simplemente nos sobra tiempo. Todo pastor/a experimentado podrá afirmar que el pastorado es un trabajo pesado, gratificante en muchos aspectos, pero con cargas horarias, académicas, emocionales, afectivas y hasta sicológicas, es con todas sus letras un EMPLEO. ¿No sería mejor conocer bien -antes de aceptar este empleo divino-, cuáles son la descripción del cargo, perfil del candidato, tareas a realizar, deberes y privilegios? Sin embargo, dentro del mundo cristiano evangélico son muy pocas, insisto en esto, muy pocas las iglesias que cuentan en sus archivos con un “Manual de Funciones para el cargo de Pastor”. Y esto no sólo ocurre con los cargos de pastor, lo mismo se da -en algunas denominaciones o corporaciones-, para los cargos de Supervisores, Presidentes, Obispos, Superintendentes o como se llame el cargo gerencial de esas organizaciones.

Ojo, no escribo con el afán de criticar, apuntar con el dedo o poner en indisposición a quienes ejercen autoridad sobre las iglesias de nuestro Señor Jesucristo, antes bien creo firmemente el dicho que reza: “Si no eres parte de la solución eres parte del problema”. No quiero ser problema, quiero ofrecer soluciones, nada más.
pastor

Recuerdo cuando trabajé en SEMISUD, en Quito, Ecuador. El Director de aquella época -Dr. David Munguia-, tuvo la genial idea de elaborar un Manual de Funciones para todo el personal, contratando para ello a un experto que nos asesorara (si bien ya existían documentos previos pues el Dr. David Ramírez había hecho lo propio). Algunos colegas se resistieron, otros no brindaron mucha colaboración, pero la mayoría estábamos deseosos de seguir las directrices del asesor (los cambios siempre asustan a las personas). Al cabo de un año de trabajo todos los departamentos contaban con manuales de funciones. Debo decir -modestia aparte-, que las carpetas quedaron impecables. Ahora sí podíamos saber a ciencia cierta qué se esperaba de nosotros como trabajadores del seminario no por lo que “oralmente habíamos oído”, sino por lo que el documento maestro dictaba. El Manual de Funciones incluyó a todo el personal, desde los jardineros, personal de servicio, hasta docentes, secretarias y Presidente… fue un trabajo arduo, pero edificante. El SEMISUD entró con esto al nivel de “Organizaciones Inteligentes”.

2. Manual de Funciones, ¿Qué es? – Definición.
“Es un instrumento de trabajo que contiene el conjunto de normas y tareas que desarrolla cada funcionario en sus actividades cotidianas y será elaborado técnicamente basados en los respectivos procedimientos, sistemas, leyes y que resume el establecimiento de guías y orientaciones para desarrollar las rutinas o labores cotidianas, sin interferir en las capacidades intelectuales, ni en la autonomía propia e independencia mental o profesional de cada uno de los trabajadores u operarios de una empresa ya que estos podrán tomar las decisiones más acertadas apoyados por las directrices de los superiores, y estableciendo con claridad la responsabilidad, las obligaciones que cada uno de los cargos conlleva, sus requisitos, perfiles, incluyendo informes de labores que deben ser elaborados por lo menos anualmente dentro de los cuales se indique cualitativa y cuantitativamente en resumen las labores realizadas en el período, los problemas e inconvenientes y sus respectivas soluciones tanto los informes como los manuales deberán ser evaluados permanentemente por los respectivos jefes para garantizar un adecuado desarrollo y calidad de la gestión” (citado de http://www.buenastareas.com/…/Definici%C3%B3n…/24979571.html).

3. El Manual de Funciones para el Cargo de Pastor de Iglesia, ¿es posible esto?
Al igual que las empresas, compañías, firmas u organizaciones seculares, la Iglesia cuenta con un Manual de Funciones claro, específico y comprobadamente eficaz para el trabajo de Pastor, nomás que a veces lo obviamos. Lo único es saber dónde buscar y por supuesto aplicar, ¿ya sabe a qué me refiero verdad?. La diferencia está en que nuestro Manual de Funciones (La Biblia) fue elaborado por el CEO por excelencia, el Jefe de los Jefes, el Líder Supremo que bien sabe cuáles son nuestras capacidades humanas, y por tanto nos envío este potente manual; pero además nos dio como compañero de trabajo a Uno que nos ayudaría en todas las tareas pesadas, me refiero al Paracletos divino, el Espíritu Santo. O sea que contamos no sólo con las instrucciones necesarias para hacer un buen trabajo, tenemos también el respaldo de un “partner” que nos asesora y guía siempre, ¿qué mejor? Entonces…, ¡no hay excusas para ser un buen pastor! Simplemente leamos las instrucciones.

4. ¿Para qué sirve un Manual de funciones para el Pastor y/ó Líder Eclesial?              Pregúntele a cualquier trabajador  si es mejor saber lo que debe hacer en su trabajo con total certeza o más bien guiarse por su propio instinto, por lo que cree debe hacer o por lo que ha escuchado de otros. La mayoría responderá que prefiere saber qué debe hacer. El manual de funciones ayuda y mucho, porque provee las directrices exactas que guiarán al pastor hacia lo que se espera de él como trabajador. Y es que con mucha frecuencia nos encontramos con ministros que “hacen cosas que no corresponden a su oficio, o dejan de hacer otras que deberían hacer”, ¿por qué ocurre esto? Porque la gran mayoría se pone a pastorear primero sin estudiar a fondo qué mismo es esto de ser pastor, sus implicancias, las tareas que debe hacer y cómo debe hacerlas. Pero seamos justos, también existen muchos pastores que acuden a centros de entrenamiento (seminarios, institutos, talleres, capacitaciones) para adquirir más herramientas. ¿No sería bueno que en dichos centros de estudios se les diera a los pastores las bases sobre qué debe hacer un ministro en el ejercicio de sus funciones? ¡Claro que sí! Y de hecho, muchas de estas Casas lo hacen. Un manual de funciones es tan necesario como práctico, no descartemos la idea.

5. Cuidado con “encajonarnos”.Jimmy Zambrano
Un asesor que leyó este artículo me hizo unas buenas observaciones por interno, lo cual agradezco inmensamente. Una de ellas fue: “cuidado con ignorar las dinámicas pastorales”. Y cito textualmente: “Aunque tengamos orientaciones, estrategias, buenas intensiones, el trabajo pastoral no debe ser concebido en términos cartesianos, es decir, de forma inerte y perpetua sino siempre abierta al cambio, al futuro y a lo impredecible” (Jimmy Zambrano, Ecuador). ¡Qué cierto es! Si bien un manual de funciones para el trabajo pastoral sería excelente, éste debe elaborarse con cuidado y teniendo en cuenta lo variable, creativa y adaptable de esta vocación. Así entonces el manual de funciones debería ser más bien una especie de “lineamientos generales” que orienten el ejercicio del pastor en su función, pero que de ninguna manera lo encuadren, limiten y paralicen. Las normativas son buenas, pero con mesura, hay que dar espacio a la creatividad.

EL MANUAL (ensayo)

Presento a ustedes un ensayo de cómo podría ser un Manual de Funciones para el cargo de Pastor de una iglesia local. Sin embargo, mi buen amigo Jimmy Zambrano, a quien reconozco experto en organización curricular, podría ayudarnos mucho más en esto. Pero también Rolando Quiroga, Presidente de Strategic Management y Director para Sudamérica de Planificación Estratégica de la IDD también podría asesorarnos mejor que yo.

Aquí va un Bosquejo de Manual de Funciones para Pastor Local.

A. Nombre de la Organización: Iglesia local, Denominación, Corporación, Ministerio.

B. Cargo: Pastor de Iglesia

C. Responsable ante: Dios (sí, pero también ante alguna figura de autoridad física, un Supervisor, un Superintendente, un Obispo, un cuerpo de Ancianos o Presbíteros)

D. Personas a cargo: Congregación cristiana local

E. Descripción del Cargo: El Pastor de la iglesia local es la persona encargada de cuidar, alimentar y guiar a los feligreses de la congregación hacia una vida mejor, en el conocimiento de Dios. Esto, según la etimología de la palabra “pastor” que viene del vocablo hebreo “ra’ah” y del griego “poimén”. En ambos idiomas implica el cuidar, alimentar y guiar ovejas.

F. Requisitos para Ejercer el Cargo: tengo un estudio detallado de los requisitos, bíblicamente hablando, pero es muy largo y este artículo podría tornarse más extenso de lo que ya está. Pero tengo los requisitos escritos con versículos bíblicos y todo. Si alguno desea comente y con gusto le envío. En fin…

– Requisitos Personales:
– Requisitos Familiares:
– Requisitos Sociales:
– Requisitos Ministeriales:

G. Tareas que Implica el Cargo: Cuidar, alimentar y guiar.  A continuación 5 tareas que se desprenden de las tres primeras. Sin embargo, sé que hay más. Usted podría aportar.

Tarea 1: Liderar amorosa y servicialmente la grey de Dios
Tarea 2: Predicar clara, poderosa y con autoridad la Palabra de Dios
Tarea 3: Enseñar la Palabra de Dios
Tarea 4: Realizar ministerio bajo el poder del Espíritu Santo
Tarea 5: Perfeccionar a los santos

H. Privilegios del cargo:

I. Horarios:

J. Honorarios:

Los tres últimos ítems (h, i, j) son demasiado locales y sensibles como para generalizarlos. Cada iglesia local, misión, orden o denominación debe ver estos puntos.

Conclusión.
Leer los libros de Rogelio Nonini, “Tarea Pastoral”, Ricardo Ramirez Lohaus, “El pastor”, visitar el blog en la web llamado “Para pastores” y hacerse asesorar por expertos como Jimmy Zambrano R (experto en evaluación curricular), Rolando Quiroga (experto en estrategia organizacional) entre otros, podrá ayudarnos dramáticamente a mejorar nuestras funciones dentro de la Organización. Por lo demás, sería bueno dejarse asesorar por aquellos pastores que en sus iglesias sí cuentan con un manual de funciones y que les ha dado excelentes resultados en su qué-hacer.

Sin más que decir y esperando que estas pocas líneas nos ayuden a todos los que estamos felices de ser pastores, me despido.

P.D. Si algún amigo pastor/a desea agregar alguna tarea, descripción o requisitos al cargo “pastor” siéntase en libertad de hacerlo, de hecho eso me serviría para hacer de este ensayo algo más acabado. Y además, invito a quienes ejercen cargo de autoridad en alguna denominación, corporación o fundación cristiana a “hincarle el diente” a este tema.

Por favor deje su comentario abajo.



En la playa

Gabriel Gil es Coach Integral Sistémico y Mentor de vidas; de profesión teólogo y por vocación divina pastor; además escribe post, artículos y libros. Su misión en este mundo es “guiar a las personas hacia Dios ayudándolas a mejorar sus vidas”.
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11 thoughts on “MANUAL DE FUNCIONES PARA PASTORES Y LÍDERES ECLESIALES

  1. Daniel Moreno 9 marzo, 2016 / 00:32

    Excelente aporte, de tan necesaria gestión a iniciar cuanto antes. Considero como una gran iniciativa esta tarea ya adelantada de tu parte.
    Me permitirías conocer el estudio detallado de los requisitos que tienes:

    – Requisitos Personales:
    – Requisitos Familiares:
    – Requisitos Sociales:
    – Requisitos Ministeriales:

    Te lo agradecería mucho, pues precisamente estoy en esa labor actualmente. Bendiciones en Cristo Jesús, Señor nuestro.

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  2. Marlon Vinicio Velasquez Ruano 24 junio, 2015 / 01:34

    Saludos.
    Es muy interesante este articulo, cuando comence el ministerio como decimos en Guatemala me tiraron como piedra en poza, apenas era un joven, pero no sabia como iniciar o que hacer, luego me vi envuelto en un trabajo empirico, tuve que ir a seminarios y talleres para preparme, han pasado ya 11 años de esto, y se que muchos pastores que inician cometerian menos errores y no se sentirian bloqueados o involucrados en tareas que no corresponden.
    El manual de funciones nos da las directrices sin anular la dinamica. Debe implemetarse esto en la Iglesia y ser abiertos para su ejecucion.

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  3. Cruz Mario Paniagua 23 junio, 2015 / 01:08

    Saludos.
    Creo muy oportuno y evidentemente necesario un producto de este tipo en nuestro contexto. Si bien es cierto tenemos nuestra “minuta” Un manual de funciones para nuestra iglesia latinoamericana sería un recurso muy apropiado. Por supuesto con su flexibilidad y adaptabilidad a las muy variadas y ricas culturas que en casa encontramos.

    Desde Venezuela hemos estado trabajando en un manual ministerial y creo que podría ser un buen aporte recíproco.

    Propongo que desde donde estamos podamos debatir, construir y dar forma a este proyecto que traerá mucho enfoque y bendición a nuestra pastoral.

    Gracias Gabriel por emprendimietos como estos..

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  4. Rolando Quiroga 20 junio, 2015 / 11:22

    Amigo querido, que interesante artículo posteado. Creo que abre la puerta para un rico debate y contribución. Me parece que sería muy bueno conocer puntos de vista de diversos líderes eclesiales.

    Desde mi perspectiva, y sin abundar en tu excelente reflexión respecto de la Palabra Eterna de nuestro Dios como el Manual Fundamental (Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia 2 Timoteo 3:16)
    Así como la maravillosa guía del Espíritu Santo de Dios. Solamente quisiera acotar desde el ámbito del Desarrollo organizacional, algunos puntos de vista que espero puedan aportar.

    Un manual de funciones como bien dice el título de tu artículo, no es solo para pastores, puesto que la función pastoral no está aislada del resto de la congregación. La posición pastoral es quizá el eje de del servicio, pero debe estar estrechamente articulada con las guías de desempeño de otros ministerios o del liderazgo congregacional. Si solo el pastor tiene consciencia de su posición y responsabilidades de servicio, entonces el punto de fricción puede aparecer cuando los otros no lo tienen.

    En este sentido, un manual permitiría dar a conocer los objetivos, relaciones de dependencia, responsabilidades y las políticas. Cuando alguien apenas ingresa a una nueva posición, el manual de funciones es clave. Si bien los pastores “por obvias razones” no son nuevos en el quehacer del servicio a la iglesia, frecuentemente requieren una guía básica de partida sobre la gente y organización a la que servirán. En otras palabras facilita la inducción de los nuevos colaboradores.

    Un manual también permite la integración de todos los colaboradores y formación de equipos con ideas claras, en procura de una mayor eficiencia, evitando duplicidad de funciones y, a la vez, puede servir como indicador para detectar omisiones. Se constituye en un instrumento útil para evaluar el servicio desempeñado.

    Un manual muy bien diseñado propicia el ahorro de esfuerzos y recursos, así como la consecución de mejores resultados y la tan necesaria optimización de recursos.

    Pienso que un manual de funciones ayuda a evaluar, de modo que se evite en lo posible la subjetividad , pero sin cuartar la iniciativa (delgadita línea).

    Gracias por el especio amigo, que buena iniciativa la de iniciar un diálogo tan importante como este. El Señor te bendiga Gabriel.

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  5. Abraham Larrondeo 19 junio, 2015 / 22:13

    La idea de ordenar, siempre es positiva. Como establece el Apostól Pablo en : ” Hágase todo decentemente y en orden”.( 1 corintios 14:40). Un manual de funciones en todo orden, traerá mejores resultados al desempeño pastoral, porque además de ayudarle a priorizar sus tareas, les permitirá organizar sus equipos en roles y status, que les otorgarán posiciónes de autoridad y delimitación a sus responsabilidades organizacionales.

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  6. Raul Jorquera Díaz 18 junio, 2015 / 14:28

    Quiero conocer más de este tema de los requisitos, siento y me estoy preparándome para este cargo de Pastor a futuro, en el tiempo y lugar donde mi Señor lo desee
    Muy buen aporte mi pastor Gabriel
    Saludos

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  7. Osvaldo Gómez Martínez 18 junio, 2015 / 11:12

    Apreciado Gabriel, me parece muy oportuno el tema que has planteado. Nuestra IDD a nivel mundial tiene una pauta normativa de sus políticas generales que se van revisando cada dos años, incluyendo el tema ministerial. En años recientes en Latinoamérica se introdujo una “categorización” de iglesias y ministros, esto consiste en clasificar las nuevas iglesias plantadas con sus nuevos líderes-pastores. En ningún caso tenemos un manual de procedimientos ministeriales; no hago alusión a los manuales de ceremonias; sino a un proceso que acompañe en el desarrollo de su práctica a los pastores y pastoras.
    Desde mi experiencia ministerial, bíblica, teológica y administrativa, creo que la carrera “ministerial” es un llamado que un hombre o una mujer reciben de parte de Dios para “servirle” en este caso el campo de la pastoral. Desde ese instante estos servidores comienzan un proceso de desarrollo que los debiera ir “profesionalizando” (no somos profesionales); esto es perfeccionando, llevando a la madurez e implementando de manera plena sus recursos para “apacentar la grey de Dios”. Precisamente esto es lo que no tenemos.
    Generalmente los ministros nos vamos “formando” a través de los años con nuestras propias herramientas, con la ayuda de pastores mentores y/o estudiando en seminarios bíblicos. Aún así mucho de la práctica pastoral queda en nuestras manos.
    De modo que, querido amigo; ¡manos a la obra! Prepare y luego comparta un indicativo que acompañe a quienes están trabajando en la “Transformación del mundo”.

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  8. Carlos Miller 18 junio, 2015 / 00:04

    Interesante, el pastorado tiene sus roles bien definidos, el manual que lo recopila evita actuaciones a discreción del pastor y ayuda a enfocarse por prioridades; buen artículo. Agregaría a las tareas (aunque todo creyente debe hacerlo, en el pastor es escencial) : “tener una vida de oración disciplinada”

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  9. Jefté Retamal 17 junio, 2015 / 15:51

    Excelente, toda profesión tiene un manual y la pastoral no es menor, al contrario es un duro trabajo.

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  10. Abraham Larondo 17 junio, 2015 / 11:43

    La idea de ornar siempre, es positiva. Como establece el Apostól Pablo en : ” Hágase todo decentemente y en orden”.( 1 corintios 14:40). Un manual de funciones en todo orden, traerá mejores resultados al desempeño pastoral, porque además de ayudarle a priorizar sus tareas, les permitirá organizar sus equipos en roles y status, que les otorgorán posiciónes de autoridad y delimitación de responsabilidades organzacionales.

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  11. José Licito 17 junio, 2015 / 10:27

    Excelente tema tratado. De acuerdo con lo propuesto. Muchos colegas no aceptan que somos Profesionales, porque si bien es cierto hemos sido llamados, pero también fuimos preparados y aun seguimos estudiando como cualquier otro profesional.

    Cae bien tener un manual de funciones de esa manera optimizar nuestra labor pastoral. Claro que nuestra labor es guiado por Dios, eso no quita el tener un manual que nos sirva de guía.
    DE ACUERDO.

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