RESPECTO A ESA RELACIÓN TORMENTOSA…, ¿SEGUIR O NO SEGUIR?

Ella, una chica adorable, tierna y hermosa. Él, un chico de los muchos que abundan por allí. Por capricho del destino se conocieron y se amaron (al menos eso cree ella); fundieron sus cuerpos en uno solo y ahora son inseparables -para bien o para mal-, se tienen el uno al otro y se buscan casi con desespero.
Ella sin embargo sufre de una enfermedad maldita, más común de lo que quisiera aceptar, enfermedad que por alguna razón afecta a mujeres bellas e inteligentes, ¿o no tanto? Ama a alguien que no le corresponde con el mismo nivel de amor. “Ya cambiará”, dice ella…, pobre ingenua. Mientras tanto sigue entregando su cariño, su amor de mujer, su cuerpo, mente y espíritu. Ella le pertenece y él lo sabe pero no hay un ápice de cambio, no, no lo hay. El mundo lo ve con horror, “¿qué podemos hacer?” -preguntan los amigos-, y la respuesta ya está escrita en el libro de la vida… ¡nada! Ella le pertenece y él lo sabe.
¿Le suena este cuento algo familiar? Pues claro que sí, es la típica historia de “enamorados” donde uno de ellos ama en verdad, el otro sólo juega. Es el cuento de nunca acabar de muchas parejas que caminan juntos por años e incluso decenas, pero que en su peregrinar se hacen pedazos y mueren casi al unísono. Y no obstante…
¡Hay esperanza! Sí, siempre hay esperanza. Mis ojos lo han visto, he visto los cambios en él, las ganas por recuperar a la mujer que cansada de perdonarlo se fue, dejando el nido para salvarse a sí misma. No se trata de cobardía por parte de ella, sino de dignidad, supervivencia, inteligencia. Él se dio cuenta demasiado tarde del tesoro que tenía a su lado cada vez que despertaba en las mañanas y veía su rostro en aquella almohada blanca… ¡deliciosa paloma reposando en el nido! Pero ya no está, se ha ido y ahora él la busca para recomenzar su vida, ¿lo logrará?
Ella escuchó una charla, una conferencia quizá, donde de pronto su ser entero se estremeció. Se dio cuenta que su relación no iba a ninguna parte, estaba remando con un solo remo. El conferencista le habló de un cuento antiguo, de un hombre que le dio “un ultimatum a la higuera que no daba frutos”, entonces ella entendió: “Esta relación es la higuera, y yo el dueño del fundo…, si la relación no ha funcionado por tantos años, ¿qué hago aquí?”. Y se levantó del salón convencida de lo que tenía que hacer.
Ahora él la buscaba para recomenzar su vida. ¿Lo logrará?
Un viejo Rabí contó esta parábola cientos de años atrás: 
«Un hombre tenía una higuera en su viñedo y un día fue a ver si tenía higos, pero no encontró nada. Entonces le dijo al encargado del viñedo: “He venido tres años seguidos a ver si esta higuera tiene higos, pero nunca los he encontrado. Por eso, córtala. ¿Para qué desperdiciar ese pedazo de tierra?” El encargado le respondió: “Patrón, déjela aquí por un año más. Déjeme aflojar la tierra a su alrededor y ponerle abono. Entonces si el próximo año tiene frutos, la dejamos allí, pero si no tiene frutos, la puede mandar cortar”» (Lucas 13:3-9).

¿Qué aprendemos de esta parábola?

Éstas son mis interpretaciones, usted puede sacar sus propias conclusiones. Yo he obtenido algunas verdades que son aplicables no sólo a una situación sentimental, también lo son para un proyecto, un trabajo, una sociedad, etc.

Verdad 1, La viña soy Yo: No se trata pues de una sola viña, sino de una plantación de viñas; es decir un terreno extenso donde había un viñedo grande. El viñedo representa nuestra vida.

Verdad 2, El dueño plantó la Higuera: La higuera en el viñedo fue plantada intencionalmente por el dueño. La higuera puede representar un proyecto, una situación o una persona que es parte de tu vida, una relación. Y esto nos enseña que nosotros mismos provocamos situaciones que luego son improductivas… ¡sembramos nuestro propio mal!

Verdad 3, La higuera en el Viñedo: Esta higuera es peculiar, no daba frutos, era estéril. Mi interpretación: Hay situaciones que no son productivas para nosotros, personas cuya compañía son nocivas y proyectos que no dan resultado produciendo sólo un gasto emocional, físico y financiero.

Verdad 4, Tres años seguidos: El dueño del viñedo había venido tres años consecutivos a ver sus viñas y aprovechaba para comer del fruto de la higuera pero nunca encontraba. Yo interpreto que hay situaciones infértiles que llevan mucho tiempo en nuestra vida, tiempo que no se recupera (como la relación nefasta de él y ella).

Verdad 5, ¡Córtala!: El dueño de la hacienda es un tipo orientado a los resultados. Se dio cuenta que la higuera no produciría más, por eso prefirió cortarla. Interpretación: Aprendamos a ser decididos, radicales con ciertas situaciones, personas o proyectos, ¿para qué dar largas?

Verdad 6, ¿Para qué desperdiciar este pedazo de tierra?: ¡Guau! El dueño del viñedo sabía muy bien el valor del tiempo, de la tierra, de los recursos; y esta higuera en cambio era un “pasivo”, no un “activo” (no generaba ingresos de ningún tipo). Debes llenarte de activos y evitar los pasivos que sólo roban tu energía (lenguaje de contabilidad). Interpretación: Hay pensamientos, situaciones, personas, relaciones amorosas, trabajos, proyectos y actividades que no producen nada bueno en tu vida, que sólo ocupan espacio. ¿Hasta cuando seguirás así?

Verdad 7, Plan de Acción: Este verso es críticamente importante. El encargado del viñedo; es decir, el empleado del dueño, le dice al patrón que le de la oportunidad de remediar la situación, le pide un año más para la higuera, pero además de tiempo le dice al patrón: Ablandaré la tierra, la abonaré, la podaré, la desparasitaré, etc. En otras palabras le ofrece a su patrón “un plan de acción para enfrentar la situación”. Interpretación: Aprendemos de este sencillo hombre que hay situaciones que podemos remediar siempre y cuando nos decidamos a hacerlo… “dame un año”, y más aún si a la intención de cambiar la situación le sumamos un plan de acción sencillo: “Ablandaré la tierra y la abonaré”. ¡Cuantas situaciones y circunstancias de la vida siguen tal como están porque no tenemos un plan! Seguimos arrastrando tareas, postergando decisiones, alimentando una relación sentimental absurda, aplazando compromisos como creyendo ingenuamente que con unas cuantas oraciones el asunto se solucionará. Cuidado, quien piensa así es víctima de la procrastinación.

Verdad 8, una meta “Medible”: “Entonces el próximo año si tiene fruto la dejamos vivir, si no, manda a cortarla”. Que sabiduría encontramos aquí. Este empleado no sólo elaboró un plan de acción (un año, cultivar, abonar); sino, se puso una meta para medir su avance… él dijo, “en un año mediremos los resultados”. Interpretación: Aprendamos a ser honestos con nosotros mismos y medir nuestros avances en la vida, a prestar atención a los resultados que estamos dando o la ausencia de ellos. ¿Esta relación amorosa va para algún lado? ¿cómo sabré si estoy avanzando en esta situación? ¿cuáles son los cambios que espero en él, en ella o en mí? ¿tengo futuro en esta empresa, negocio, ministerio? ¿cuanto tiempo más debo esperar para ver un avance? … El campesino se puso como meta un año, ¿cuanto tiempo necesitas para ver tus resultados? ¿o eres de los que prefiere que las cosas sigan tal y como están?

Conclusión.

Quisiera terminar diciendo que ella y él se volvieron a juntar, que hubieron cambios y que todo resultó bien, ya saben, el viejo cuento de Disney… “vivieron felices para siempre”, pero no fue así. Él no hizo los cambios necesarios y ella supo entender que era el tiempo de acabar…, la higuera era él y estaba ocupando espacio en su viña, en su corazón. La decisión fue radical, algo difícil, pero sabia al fin, ella debía continuar: ¡Hemos terminado! fueron sus palabras. Y se alejaron ambos llorando; y sin embargo, algo en el interior de la muchacha le decía que había hecho lo correcto.

Anuncios

3 thoughts on “RESPECTO A ESA RELACIÓN TORMENTOSA…, ¿SEGUIR O NO SEGUIR?

  1. Katya Vallejo Avellán 11 enero, 2015 / 21:13

    Si ambos se comprometen, con seguridad habría solución, que los dos entiendan el verso de la higuera. Siempre se podría porque ya son uno solo. No uno, ambos!

    Me gusta

    • Katya Vallejo Avellán 11 enero, 2015 / 21:24

      Quiero decir, ambos comprometidos, porque ya no son una persona, son un solo equipo.

      Me gusta

  2. Heraldo Miguel Navarrete Garcia 28 septiembre, 2014 / 19:40

    Incluso en un matrimonio las cosas son asi. Cuantas veces soportamos a un conyugue infiel, manipulador, insemsible y etc..pasan años y años y cuando nos decidimos a realizar los cambios necesarios, cuando nos decidimos a cortar esa relacion entonces tal parece que el otro conyugue decide que es tiempo de cambiar, ´pero muchas veces en nuestro corazon sabemos que es tiempo de terminar ese matrimonio enfermizo…es muy triste, no pareciera un consejo muy pastoral, pero cuantas veces hacemos lo posible por salvar ese matrimonio y nos damos cuenta que no da resultados..es tiempo de partir..

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s