CUIDA LA HIGUERA QUE HAY EN TI

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Corría el año 1998, yo era estudiante de la carrera Licenciatura en Teología en Semisud (Quito, Ecuador). La cátedra que correspondía estudiar era LIDERAZGO con el Dr. David Ramírez, director de esa época. Como parte de las tareas el profesor nos asignó a cada estudiante leer un libro de su biblioteca personal. Yo tomé uno que se llamaba “Enciclopedia de la Excelencia” del autor Miguel Ángel Cornejo. Lo leí completo y debo decir que se produjo un click en mi interior. Fue mi primer acercamiento al campo del “liderazgo interior, auto-liderazgo, gerencia personal” o como quieran llamarle. Ese libro y esa cátedra en particular construyeron en su servidor, y trataré de decirlo de manera sencilla para que no suene arrogante, un líder mejor. Por supuesto que habían otras clases que me cautivaban como Antiguo Testamento, Historia del Cristianismo y Teología de la Iglesia (ramos que hasta ahora me apasionan), y puedo dar fe que esas cátedras y los respectivos maestros que las impartieron contribuyeron a formar el líder que hoy soy.

Desde ese año a la fecha he venido buscando ser mejor en todo aspecto, ya saben, practicar la excelencia como un modo de vida. Sin embargo no ha sido fácil pues he debido enfrentarme a un enemigo formidable, un titán que se levanta como un poderoso guerrero encaprichado en destruirme, ¿saben quién es? Se los diré con mayúsculas: YO MISMO. No obstante y a pesar de todas mis luchas, con la ayuda de Dios y siguiendo los principios bíblicos he podido mejorar mi vida en tres áreas vitales: espíritu, alma y cuerpo. Y en eso estoy en la actualidad, “trabajando en mí”, pero no como un ególatra narcisista, sino que he comprendido lo siguiente: “Trabajar en un trabajo esta bien pues eso te da de comer, pero trabajar en ti mismo es mejor pues te dará una fortuna integral”. Con esto quiero decir que cuando uno trabaja en sí ––en su carácter, en su disciplina personal, en sus hábitos, en su mundo interior, etc–– puede desarrollar cualquier trabajo que le encomienden mucho mejor que una persona que no se dedica a la auto-mejora.

Pero, ¿hay fundamento bíblico-teológico para todo esto que estoy diciendo? ¡Claro que sí! Pero este no es el medio ni el lugar para exponer mi cátedra completa llamada “Teología del desarrollo personal y del emprendimiento”, porque hacerlo requeriría varias horas. No obstante, quiero desarrollar brevemente en este artículo un verso de la Biblia que me invita a un cambio interno el cual generará resultados externos, y es éste:

“El que cuida de su higuera comerá de sus frutos” (Proverbios 27:18).

ALGUNAS VERDADES QUE INTERPRETO DE ESTE PASAJE

1ª VERDAD – La Higuera eres Tú: el principal recurso con el que Dios te ha bendecido para hacer Su obra eres tú mismo. Debes entender que eres como un árbol plantado en el huerto del Señor, destinado a crecer y llevar mucho fruto, por tanto todo tiene un propósito en su creación, y tú no eres la excepción. Sin embargo, la creación está inconclusa en ti, Él te ha dado el privilegio de construirte a ti mismo ––con su soberana ayuda claro está––, a fin de dar gloria a Su nombre cuando acabes de crearte (mejorarte).

2ª VERDAD – Debes Cuidar la Higuera: es tu deber y de nadie más podar la higuera, cuidarla, abonar la tierra, desparasitarla; es decir… gerenciar tu vida de tal manera que crezcas frondoso, fuerte, alto y con muchos frutos; convertirte en un árbol admirable. Respecto a “gerenciar tu vida” debes invertir tus recursos en mejorar continuamente en las tres áreas vitales: Espíritu, Alma y Cuerpo. Y esto de mejorar es también “cuidar” estas áreas. Por tanto:

  • Cuida tu espíritu: Me refiero a “avivar la relación con el Creador”; ser intencional en buscarlo. Acercarnos a Él debe ser considerado la prioridad alfa en todo cristiano que desee ver su vida mejorada, ¿por qué? porque cuando uno se acerca a Dios todo mejora: la vida se compone, se es más feliz, pleno y productivo. Si tan sólo entendiésemos esto de seguro pasaríamos más tiempo en oración, leyendo la Biblia a diario, ayunando de tanto en tanto para provocar crecimiento espiritual, meditando y apartándonos a lugares solos a pensar; en fin, no hay excusas para no trabajar esta área (Mateo 11:28; Mateo 6:33; Salmos 5:3; Proverbios 1:7).
  • Cuida tu alma: Me refiero a “disciplinar tu mente y tus emociones, hacerlo será crucial en el auto-cuidado”. De no hacerlo terminarás como la mayoría de las personas, botando a la basura los planes que Dios tenía para ellas. Poner atención a tus pensamientos y sentimientos te ayudarán a ver la vida con otros ojos, a decidir con sabiduría, a no dejar que te controlen los impulsos (Romanos 12:2; Proverbios 23:7; Proverbios 19:11; Filipenses 4:8).
  • Cuida tu Cuerpo: Me refiero a que debes “enseñarle a tu cuerpo a someterse a los designios del Espíritu”, esto es una tarea que no puede esperar, pero la verdad es que damos mucho cariño al cuerpo, lo consentimos demasiado o bien nos vamos al otro extremo, lo destruimos (lo dejamos dormir más de la cuenta, o dormimos poco, le damos bebidas alcohólicas y gaseosas, le damos carne en abundancia y pocas verduras… ¡un desastre!). Olvidamos que el cuerpo es solo el “envase”, pero aún este recipiente debe ser trabajado con una buena dieta, ejercicios físicos, mantenerlo hidratado con abundante agua, limpio, que huela bien y dándole un aspecto saludable (1ª Corintios 6:19; 1ª Corintios 9:27).

Pero, ¿de qué manera el cuidado del espíritu, el alma y el cuerpo influye en una vida mejor?

3ª VERDAD – Comerá de sus Frutos: El proverbista es sabio, nos dice que las personas que cuidan de su árbol comerán los frutos que éste les dé (me estoy refiriendo a la cita de Proverbios 27:18). Esto lo podemos aplicar de la siguiente manera: “Cuando procuramos mejorar nuestra vida ––en espíritu, alma y cuerpo––, es inevitable que cosas buenas pasen para nosotros y quienes nos rodean, es una ley cósmica e irrefutable”. La razón es muy sencilla: “La vida tiende a dar más frutos a aquella tierra que ha sido trabajada con más disciplina que aquella que ha sido dejada a la ventura”; lo mismo ocurre con la vida de las personas. Una vida trabajada, optimizada, mejorada, gerenciada, administrada correctamente…, dará más fruto porque su tierra es mejor, y “lo mejor siempre produce lo mejor”, no hay vuelta atrás, no hay otra explicación. Ejemplo: Un ministro del evangelio que ha descuidado su aspecto físico ––se puso gordo––, ¿podrá hacer la misión de Dios? ¡Claro que sí! pero su rendimiento será menor a uno que dedica tiempo a cuidar “el templo del Espíritu”, el mal estado de salud impedirá que el ministro obeso realice con excelencia el trabajo para el que fue llamado; con el paso del tiempo aquel pastor con mal estado de salud será relegado de sus funciones y verá cómo su ministerio decrece, en cambio aquel que cuida su salud irá creciendo poco a poco hasta ver su ministerio consolidado, fértil y abundante.. Lo mismo aplica para todas las profesiones o áreas de la vida. Otro ejemplo: Un profesor que hace mucho tiempo dejó de capacitarse, ¿podrá seguir haciendo clases? La respuesta es ¡sí!, pero sus cátedras no serán tan impactantes como uno que dedica tiempo a actualizar sus conocimientos y sus técnicas pedagógicas. A la larga el profesor que dejó de capacitarse será despedido o al menos no dará tantas horas de clase, en cambio el docente que invirtió en su mejora será contratado, promocionado e incluso avanzará a puestos más elevados en la Organización; en otras palabras “comerá de sus frutos”.

CONCLUSIÓN.

No me sorprende encontrarme con ex-compañeros de seminario, ex-alumnos y antiguos colegas que pudiendo haber triunfado en su vida, hoy viven amargados, enojados y culpando a otros por los malos resultados en sus ministerios (trabajos, proyectos, negocios); o bien, viviendo con su potencialidad a medias, ¿por qué? porque no cuidaron su higuera…, ¡No cuidaron su vida! No podaron su higuera: no la regaron, no la desparasitaron, no la abonaron. Dejaron que su vida se estancara sin mejorarla siquiera un poquito.

Ahora bien, también debo ser justo al mencionar que me he encontrado con ex-colegas y ex-alumnos que ¡vaya!, se dispararon hasta el cielo consiguiendo toda clase de logros en su vida. Cuando me he entrevistado con ellos y les pregunto “cómo lo hicieron para lograr prosperidad integral”, la mayoría me ha dicho con sus propias palabras lo que yo traduzco así: “DECIDIMOS CUIDAR NUESTRA HIGUERA”, o sea, “mejorar nuestra vida”.

Finalizo con esto, “así como los vendedores mejoran sus habilidades de venta para conseguir más clientes y con ello ganancias financieras, así mismo todos deberíamos mejorar nuestra vida ––no importando el trabajo que ejerzamos––, pues al hacerlo comeríamos más y mejores frutos”; en otras palabras, nos iría mejor en la vida: Tendríamos más chance de conseguir el trabajo deseado, nuestros emprendimientos despuntarían, nuestros ministerios florecerían, nuestra familia sería bendecida, nuestra salud se fortalecería, ¡toda clase de buenos frutos se producirían producto del cuidado de nuestra vida!

Preguntas de aplicación personal:

¿Estás cuidando tu higuera? (¿estás leyendo más, estudiando más, durmiendo más, levantándote más temprano, viendo menos televisión, orando más, leyendo la Biblia, comiendo más sano, haciendo ejercicio, practicando más y mejores hábitos, puliendo tu carácter, mejorando tu disciplina, etc.?) ¿Estás contento con los frutos de tu vida? ¿cuáles deberían ser los cambios necesarios para que tu higuera ––tu vida––, crezca al nivel que fue diseñada por Dios?

Sé sabio, ¡cuida tu higuera!


Por Gabriel Gil.

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Gabriel Gil es Coach Integral Sistémico y Mentor de vidas; de profesión teólogo y por vocación divina pastor; además escribe post, artículos y libros. Su misión en este mundo es “guiar a las personas hacia Dios ayudándolas a mejorar sus vidas”.

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YO, EL QUE INICIO COSAS Y NO LAS TERMINO (diapositivas)

YO, EL QUE INICIO COSAS Y NO LAS TERMINODejo acá las diapositivas de una conferencia que di en un taller para líderes sobre los beneficios de enfocarse en las metas, espero que las disfruten. La información contenida en ellas es “dinamita pura” (broma). Hablando en serio, espero que las lecciones que aprendan de estas láminas produzcan los cambios necesarios en sus vidas. Bendiciones!

by Gabriel Gil. Pastor, Coach-mentor y Escritor

(*) Haga click sobre las letras azules para acceder.

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10 MANERAS ‘EFECTIVAMENTE NECIAS’ DE REPELER LA BENDICIÓN (1ª Parte)

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INTRODUCCIÓN.

Iniciaré este sermón dejando en claro algunas verdades fundamentales las cuales le ayudarán a entender y aplicar el contenido de esta prédica y así producir crecimiento en su vida:

1ª VERDAD: DIOS BUSCA BENDECIRTE.

Génesis 1:28, “Y los bendijo Dios…”. Desde el comienzo de la raza humana el Señor procuró darnos todas las condiciones para ser felices, plenos, productivos y sanos. Él nos dio la bendición para que creásemos la vida de nuestros sueños, y esta idea ––el Dios de la bendición–– la vemos a lo largo de todas las Escrituras. Él siempre sale a nuestro encuentro para bendecirnos, Él quiere que seamos bendecidos: prósperos, victoriosos, sanos, llenos de energía, creativos; ¡no pienses lo contrario!

2ª VERDAD: NOSOTROS TENEMOS LIBERTAD DE ELEGIR LA BENDICIÓN O LA MALDICIÓN.

Deuteronomio 30:15-19, “Hoy pongo delante de ti la vida y la muerte, el bien y el mal…”. Pero a pesar de que Dios busca nuestro bienestar nos dio libertad para elegir entre la bendición y la maldición, entre la vida y la muerte, entre el bien y el mal. Dios no nos hizo autómatas ––no nos programó para obedecerle––, nos dio libre albedrío, o sea, la capacidad de elegir entre un camino y otro.

3ª VERDAD: CASI SIEMPRE ELEGIMOS LO MALO.

Génesis 8:21, “No volveré jamás a maldecir la tierra por causa del hombre, porque el instinto del corazón del hombre es malo desde su juventud”. La verdad es, y aunque no nos guste admitirlo, que el ser humano constantemente piensa en lo malo y eso le lleva a elegir caminos equivocados. Por tanto, aunque Dios procure nuestro bien nosotros terminamos casi siempre eligiendo nuestra propia destrucción.

4ª VERDAD: NUESTRAS DECISIONES AFECTAN NUESTRO FUTURO.

1ª Reyes 18:21,Elías se presentó ante el pueblo y dijo: “―¿Hasta cuándo van a seguir indecisos? Si el Dios verdadero es el Señor, deben seguirlo; pero, si es Baal, síganlo a él. El pueblo no dijo una sola palabra”. Entendamos de una vez que nuestras decisiones en el presente afectarán nuestro futuro y el de nuestros hijos. Por eso lo mejor es decidir por Dios, decidir hacer su voluntad, buscarlo de todo corazón y servirlo, de esa manera aseguraremos un porvenir bendecido para las siguientes generaciones que saldrían de nosotros.

Ahora sí, quiero entregarte 10 maneras efectivamente necias para repeler la bendición, te las quiero enseñar NO para que las practiques, sino todo lo contrario, para que las alejes de tu vida y en cambio busques la bendición. Es muy probable que te conectes con algunas de estas maneras porque tú mismo las has practicado a lo largo de tu vida, por eso presta mucha atención porque hoy te indicaré lo que NO DEBES HACER y por deducción lógica tú mismo concluirás lo que SÍ DEBES HACER para atraer la bendición de Dios a tu vida.

1ª MANERA DE REPELER LA BENDICIÓN: Desobedecer a Dios. Si hay una forma efectiva de alejar la bendición de Dios en nuestras vidas es desobedeciendo lo que Dios pide de nosotros. Ésta es la primera y la más fuerte manera de repeler la bendición. La desobediencia acarrea una serie de males a nuestra vida que no nos permite progresar en este mundo (1ª Samuel 15:22, “Pero Samuel dijo: —¿Qué complace más al Señor: sacrificios que deben quemarse completamente y otros sacrificios u obedecer los mandatos del Señor? Es mejor obedecerle que ofrecerle sacrificios. Es mejor obedecerle que ofrecerle la grasa de los carneros”).

  • Por tanto, si queremos la bendición de Dios debemos obedecerle aunque no entendamos, no nos guste o no sintamos de hacerlo. Obedecerle atraerá bendición a nuestras vidas.

2ª MANERA DE REPELER LA BENDICIÓN: Complicándonos la Vida. Una segunda manera efectiva de repeler todo lo bueno que Dios ha destinado para nosotros es auto-boicoteándonos, es decir, buscando nuestro propio mal. Esto lo hacemos por medio de malas decisiones que dan como resultado malas palabras y malas acciones (Eclesiastés 7:29, “Una cosa es cierta, Dios hizo al genero humano perfecto, pero éste se complica la vida”).

  • Por tanto, si queremos la bendición de Dios dejemos de enredarlo todo, dejemos de complicarlo todo, dejemos de intoxicar nuestra vida con malos pensamientos, palabras y acciones.

3ª MANERA DE REPELER LA BENDICIÓN: Siendo faltos de Iniciativa. Las personas faltas de iniciativa son aquellas que esperan que el milagro venga del cielo; ya saben, se la pasan orando, declarando, confesando bendición, pero poco hacen para que ésta suceda. Tales personas son reactivas y todo lo contrario a las personas proactivas que deberíamos ser. Las personas faltas de iniciativa son una especie particular de perezosas (Proverbios 6: 9-11, “Perezoso, ¿cuánto más seguirás durmiendo?, ¿cuándo vas a despertar? Te duermes un poco, te tomas la siesta, tomas un descansito y te cruzas de brazos… ¡Así acabarás en la más terrible pobreza!”).

  • Por tanto, si quieres la bendición debes tomar el toro por los cuernos, es decir, salir en busca de la bendición, hacer que cosas buenas sucedan en tu vida. Para esto quizá deberás estudiar una carrera, capacitarte en tu negocio, juntarte con gente que sabe más que tú, levantarte más temprano para orar, crear un emprendimiento, etc.

4ª MANERA DE REPELER LA BENDICIÓN: Siendo poco Agradecidos. ¿Sabían ustedes que las personas no agradecidas caen mal? ¡Así es! El agradecimiento abre puertas, genera oportunidades, permite conexiones de bendición, pero cuando no agradeces ––o no lo haces lo suficiente–– cierras toda posibilidad de bendición, la gente te rechaza, te juzga, te aleja (Lucas 17:17-19, “Al ver eso, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿No eran diez los que quedaron sanos? ¿Por qué sólo este extranjero volvió para dar gracias a Dios?» Luego Jesús le dijo al hombre: «¡Levántate y vete! Has quedado sano porque confiaste en mí”).

  • Por tanto, si quieres atraer bendición a tu vida agradece más a Dios y también a las personas que buscan tu bien. Hacerlo cambiará tu vida para siempre.

5ª MANERA de REPELER LA BENDICIÓN: Manteniendo pecados Ocultos. La bendición es como un torrente de agua que viene del cielo, está destinada a llegar a nosotros a raudales, pero si algo impide ese torrente, como una especie de obstáculo, la bendición simplemente no llegará. El pecado oculto ––un vicio, un hábito malvado, un pecado no confesado–– es un gran obstáculo para que la bendición fluya a nuestras vidas (Josué 7:11, “Israel ha pecado, y aun han quebrantado mi pacto que yo les mandé; y también han tomado del anatema, y hasta han hurtado, han mentido, y aun lo han guardado entre sus enseres”. Otro versículo: Salmos 32:3-5, Mientras callé, se envejecieron mis huesos. En mi gemir todo el día. Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado”).

  • Por tanto, si queremos que la bendición fluya a nuestras vidas quitemos el pecado que estorba, alejémonos de todo lo que contamina nuestro cuerpo, mente y espíritu; y en cambio busquemos la santidad porque ésta, una forma santa de vivir agrada a Dios.

Ahora quisiera que ustedes, la audiencia que me escucha, me dijeran 5 maneras más de repeler la bendición de nuestras vidas, maneras que ustedes mismos han practicado y han comprobado que los alejado de la bendición. Construyamos juntos este sermón y denme cinco maneras más, su opinión enriquecerá a toda la comunidad. Les escucho…

  • La audiencia aportó comentarios, anécdotas y preguntas. La próxima semana les daré las otras “5 Maneras Efectivamente Necias de repeler la Bendición”, espero que la primera entrega de este sermón les haya servido.

CONCLUSIÓN

Hoy hemos visto cómo los humanos tenemos la capacidad de repeler la bendición de Dios, pero también hemos visto que sí podemos acercarnos a ella, ¡atraer la bendición del Señor a nuestras vidas es posible! Les recomiendo hacer lo segundo, atraer, para esto deberá luchar con todas sus fuerzas humanas y también pedirle a Dios le ayude a alejarse de aquellas maneras que ha venido practicando que lo alejan de la bendición. Dios escuchará y recompensará su esfuerzo, pero si sigue insistiendo en su necedad, ni crea que el cielo se abrirá para usted.

Sea sabio, busque la bendición, Dios está más que dispuesto a bendecirlo, Él quiere que le vaya bien. Aléjese de las prácticas que repelen la bendición y acérquese a las prácticas que la atraen, hacer esto transformará su vida y la de su familia para siempre.

La Próxima semana las otras 5 maneras de repeler la bendición. ¡Dios les bendiga!

(*) Si desea escuchar este sermón en audio casero ––grabado en vivo y sin editar–, diríjase a mi canal de Spreaker, estará allí sólo algunos días, después borraré el sermón para dar más espacio a nuevas prédicas que constantemente estoy subiendo (recomiendo por tanto descargar la prédica en tu dispositivo para que la escuches cuantas veces lo desees). El enlace es el siguiente: https://www.spreaker.com/user/gabrielgil/10-maneras-efectivamente-necias-de-repel


by Gabriel Gil Arancibia.